¡Libertad a los 5 héroes, Rompamos  el silencio, que el mundo conozca la verdad !

52 aniversario del 13 de Marzo
 

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ETERNOS EN LA MEMORIA

Por Hilda Berdayes García


(Alocución Echeverría)

"Pueblo de Cuba, en estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el tirano Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuenta, y somos nosotros, el Directorio Revolucionario, los que en nombre de la Revolución cubana hemos dado el tiro de gracia a este régimen de oprobio. Cubanos que me escuchan, acaba de ser eliminado…"
José Antonio Echeverría


Es la voz de José Antonio Echeverría Bianchi, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y secretario general del Directorio Revolucionario. Su arenga aguerrida desde la emisora nacional Radio Reloj, en el céntrico barrio capitalino del Vedado, queda inconclusa al cortarse la transmisión. Pero el mensaje se escucha, llega al pueblo esta nueva muestra de coraje de los jóvenes revolucionarios, ese 13 de marzo de 1957.

La interrupción que impide que el pueblo conozca la totalidad del llamamiento de Echeverría, sobre todo la parte mas importante en la que se exhorta a todos a que “acudana la universidad con las armas que tengan a mano, de todos modos allí tendrán más” frustra el levantamiento popular de lucha desde el alto centro docente, que se sumara a las acciones revolucionarias iniciadas por los asaltantes del Palacio Presidencial.

Aunque todo fue organizado con la mayor discreción y compartimentación, las acciones del 13 de Marzo no estaban divorciadas del pueblo. Por el contrario, los participantes de esta heroica epopeya contaban con el alzamiento popular como un elemento importante para asegurar el triunfo contra la tiranía. De ahí la estrategia de tomar Radio Reloj considerada como una de las emisoras con mayor audiencia en el país y la convocatoria de un líder como José Antonio Echeverría reconocido y respetado por todos.

Pero el asalto al Palacio Presidencial y el ajusticiamiento del tirano Fulgencio Batista, eran parte de un plan de acciones combativas mucho más abarcador.

Según expresa el comandante Faure Chomón en su libro El Asalto al Palacio Presidencial (Instituto del Libro, la Habana, 1969): “Tomando Palacio se mantendría en nuestro poder, ocupando para ello todo el sector de la ciudad que lo rodea. El próximo objetivo que atacaríamos sería el Cuartel Maestre de la policía, y así sucesivamente todos los cuarteles policíacos que se nos rindieran. Al mismo tiempo, desde la universidad saldrían milicias a ocupar todas las emisoras y periódicos, desde las que se haría un llamamiento a la huelga revolucionaria y se darían las instrucciones sobre los lugares a que debía acudir el pueblo para armarse (…). Aunque teníamos la seguridad de que con la muerte del tirano caería su execrable régimen, tratábamos con este plan de evitar que el triunfo le pudiera ser escamoteado a la Revolución en una componenda entre politiqueros y militares.”

ANTECEDENTES

Las acciones del 13 de Marzo son la materialización revolucionaria de la Carta de México, firmada en ese país en agosto de 1956 por Fidel Castro, líder del Movimiento 26 de Julio y José Antonio Echeverría, presidente de la FEU.

Ya, desde la introducción y en sus primeros puntos declara el histórico documento: “La Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, los dos núcleos que agrupan en sus filas la nueva generación y que se han ganado en el sacrificio y el combate las simpatías del pueblo cubano, acuerdan dirigir al país la siguiente declaración conjunta:

1-Que ambas organizaciones han decidido unir sólidamente su esfuerzo en el propósito de derrocar a la tiranía y llevar a cabo la Revolución Cubana.

(…)

4- Que consideramos propicias las condiciones sociales y políticas del país, y los preparativos revolucionarios suficientemente adelantados, para ofrecer al pueblo su liberación en 1956. La insurrección, secundada por la huelga general en todo el país, será invencible.”

La publicación de la Carta de México, que da a conocer la unidad y postura de dos organizaciones y dos líderes de prestigio, y la clara visión política de Fidel y Echeverría de que sólo a través de la lucha armada revolucionaria es posible derrocar a la tiranía de Fulgencio Batista y promover cambios radicales en la sociedad cubana, intensifica más aún la persecución y la represión contra los miembros del Movimiento y de los principales dirigentes de la FEU y el Directorio, quienes también responden acrecentando el hostigamiento hacia la dictadura.

Acciones como el ajusticiamiento del coronel Antonio Blanco Rico, jefe del Servicio de Inteligencia Militar, perpetrada el 28 de octubre en el cabaret Montmartre por un comando del Directorio, encabezado por Juan Pedro Carbó Serviá; el levantamiento en Santiago de Cuba el 30 de noviembre –dirigido por Frank País-- en apoyo al desembarco del Granma; el arribo de los expedicionarios el 2 de diciembre, que desata un enorme operativo militar en el oriente del país; la certeza de que Fidel está vivo y junto a un grupo de combatientes inician la lucha en la Sierra Maestra, así como numerosos actos de sabotajes y atentados contra los más connotados sicarios de la dictadura, mantienen en jaque a las fuerzas del gobierno.

Este recrudecimiento de la lucha contra Batista –que no se detiene hasta el triunfo de la Revolución en enero de1959— obliga a José Antonio Echeverría, Fructuoso Rodríguez, Faure Chomón, Juan Pedro Carbó y otros líderes de la FEU y el Directorio permanecer en la clandestinidad. Sus cabezas tienen un alto precio para la dictadura. No obstante, continúan los planes de lucha y se analiza dar un fuerte golpe en la capital. Desde los primeros días de 1957 comienzan los preparativos del asalto al Palacio Presidencial para ajusticiar a Fulgencio Batista, ocupar Radio Reloj y convocar la insurrección popular que secunde las acciones revolucionarias. Solo falta fijar el día.

DESENLACE
José Antonio Echeverría Bianchi

Es el 13 de marzo de 1957. En la cabina de Radio Reloj José Antonio se percata de la interrupción. La convocatoria al pueblo no ha sido escuchada en su totalidad pero el plan madurado durante varios meses debe continuar. Hay que llegar a toda costa a la Universidad, tratar de movilizar a estudiantes, a la población por otras vías pero, sobre todo, conocer si la operación de Palacio tuvo el éxito planificado, y ya el tirano fue ajusticiado.

Poco después sale José Antonio del edificio donde se encuentra ubicada la emisora en la calle M muy cerca, en tres carros le esperan los compañeros de lucha, su comando en el operativo de Radio Reloj. De pronto, desde un edifico ubicado en las calles M y 23 donde radicaba la funeraria Caballero,se escuchan disparos. Los combatientes del tercer auto se mantienen unos momentos en las afueras de la emisora. Repelen el ataque y apoyan la salida de Echeverría en el segundo carro y la de los ocupantes del primer vehículo… Pero, mientras transcurre la acción de Radio Reloj, el Palacio Presidencial, en La Habana Vieja, es un verdadero campo de guerra. Casi de milagro, Fulgencio Batista logra escapar con vida. La operación cuidadosamente planificada fracasa y veintinueve revolucionarios caen combatiendo.

Desconocedores de los sucesos de Palacio, los ocupantes de los tres autos maniobran por las calles del Vedado rumbo hacia la universidad. El primer carro sigue por M hasta San Lázaro, en tanto los del tercer vehículo, cesada su ofensiva, parten tras sus compañeros por M hasta la calle 25, doblan por J y entran a la Plaza Cadenas. Son los únicos que logran llegar al recinto universitario.

Por su parte, el segundo auto, donde viaja José Antonio abandona la calle M y sube por Jovellar. Un patrullero los enfrenta. Echeverría, aguerrido, audaz, el arma en mano los encara. Suenan disparos. Ráfagas de ametralladora impactan su cuerpo…Cae sin vida, a pocos metros de su querida Universidad de La Habana, el gran líder, histórico presidente de la Federación Estudiantil Universitaria… Meses antes, en julio de 1956, al ser reelegido en la dirección de la FEU expresaba, premonitorio: “El libro de la Historia nos está esperando. Escribamos en sus páginas actos dignos de nuestros antecesores. Como representantes de la juventud cubana e hijos cubanos, tenemos sobre nuestros hombros una seria tarea que cumplir.”

Medio siglo ha transcurrido. Años de sacrificios, de luchas. Generaciones de cubanos que ofrendaron su juventud y su vida en el largo y difícil camino hacia la victoria. Son héroes que renunciaron a morir, porque viven, como eternos luchadores, en la memoria de los tiempos.

TOMADO DE:
www.almamater.cu

 

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José Antonio Echeverría, un ejemplo de su época

Por Matilde Salas Servando


El valiente presidente de la FEU.
(Tomado de www.enlace.cu)

Transcurre el año 1932
Son tiempos difíciles, se lucha contra la dictadura de Gerardo Machado.
Es 16 de julio. Nace en Cárdenas,
Matanzas, José Antonio Echeverría Bianchi.
Después de cursar la primaria en el colegio Champagnat, de la Congregación de los Hermanos Maristas, en su pueblo natal, comienza el Bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza.

Participa en la vida estudiantil del centro, donde fue electo y reelecto en diversos cargos dentro de la directiva de la asociación de alumnos. También practica natación, baloncesto y remos.

Con solo 18 años, José Antonio matricula en la Facultad de Arquitectura de la
Universidad de La Habana  y casi de inmediato lo eligen delegado de asignatura y de curso.

Transcurre el año 1952
Nuevos problemas para el país. El ex dictador
Fulgencio Batista da otro golpe de estado.Es 10 de marzo. José Antonio se une a los miembros de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en busca de armas, que no llegan, para luchar contra el cuartelazo.

Al inicio del curso 53-54, Manzanita, como le apodan sus compañeros por el color sonrosado de su cara, es electo presidente de la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Arquitectura y forma parte de la FEU.

Es 30 de septiembre. Cuando se celebra el aniversario 24 del asesinato del líder estudiantil Rafael Trejo, José Antonio asume la presidencia de la FEU. Por entonces ya ha recibido golpizas, persecución y encarcelamiento. Se radicaliza su acción. Asiste en Chile al Segundo Congreso de Estudiantes Latinoamericanos y recorre varios países para dar a conocer la lucha que se libra contra el desgobierno de Batista.


René Anillo (derecha) con Fidel y José Antonio Echeverría en México.
(Tomado de www.enlace.cu)  

Transcurre el año 1956
Es 30 de agosto.
En México, José Antonio firma con el líder de la Revolución Fidel Castro, un documento que se conoce como la Carta de México. Luego va hacia Ceilán (actual Sri Lanka) y participa en el Congreso Internacional de Estudiantes. A su regreso pasa a la clandestinidad, por la persecución a que es sometido.

Transcurre el año 1957
Es 13 de marzo. Ocurre el Asalto al Palacio Presidencial y la emisora
Radio Reloj. José Antonio, al frente de un comando de 15 jóvenes, transmite una alocución al pueblo desde Radio Reloj. Sale hacia la Universidad y la policía lo asesina en un
enfrentamiento junto a la escalinata de la Colina Universitaria.

 

José Antonio visto por sus compañeros
Sobre José Antonio hablan diversos compañeros que estuvieron cerca de él durante los días de la lucha revolucionaria.

Juan Nuiry, asaltante a Radio Reloj, es quien lo trae al presente con sus recuerdos y dice:


Juan Nuiry

“José Antonio era el primero en todas las manifestaciones. Más de una
vez cayó herido por los golpes y las represiones de la tiranía(...)Lo
recordamos alegre y sereno, fiero en la lucha, afable en el trato,
carismático, orientador en la tribuna, unitario y radical, severo en la
crítica, humano, justo, desinteresado, modesto, amigo y compañero(...)
Surgió de la masa abriéndose paso a fuerza de estudio y coraje, pues
su expediente académico va aparejado con su trayectoria de líder estudiantil (...)Constituye una referencia necesaria en el proceso histórico, ya que su ejemplo y su nombre están vinculados a la obra creadora de la patria”.

René Anillo, su compañero del Directorio Revolucionario declaró:
“No hubo autoridad moral más alta en la Universidad de La Habana, que
la reconocida a José Antonio Echeverría en sus tiempos”.

También José Assef Yara, combatiente de la lucha clandestina expresa:
“A José Antonio superarlo es imposible, imitarlo, muy difícil. Porque desde el mismo 10 de marzo (de 1952) solo supo de los sinsabores del clandestinaje, de los atropellos y de las torturas. Sobresalía por su actitud ante la lucha, su decisión, su valentía, su profundidad en el pensar y su autoridad. Todo ello lo hizo ser el compañero más querido para todos
nosotros, y el más respetado. Como todo joven, tenía su novia, pero la visitaba cuando podía, porque era más el tiempo que estaba perseguido y buscado, que el que tenía libre”.

Julio García Olivera habla sobre la personalidad de José Antonio y señala:
“Tenía veinticuatro años, era un joven con inquietudes, jaranero, que gustaba tomar cerveza y oír a Benny Moré. Practicaba fútbol, entre otros deportes. Su imagen no puede idealizarse como para quitarle la parte humana y natural de su hombría y de su juventud(...) José Antonio como dirigente de la FEU fue fiel seguidor del ejemplo de
Mella ”.

Faure Chomón busca en su memoria y dice que:

Faure Chomón
Faure Chomón

“José Antonio era el jefe militar del levantamiento armado del 13 de
marzo y el líder máximo de aquel movimiento por ser presidente de la
FEU y secretario general del Directorio Revolucionario. Disponía de un
enorme prestigio ante el pueblo, (que) lo quería y respetaba. Después de ejecutada la acción de Reloj, iría hacia la universidad para dejar
instalado allí a parte del destacamento que lo acompañaba y garantizar el control de lo que sería la sede de nuestro Estado Mayor.
Es entonces, cuando se produce la sorpresa. La perseguidora se interpone en su camino y reacciona atacando lleno de ardor y coraje”.


Fructuoso Rodríguez, uno de sus compañeros más allegados, dijo:
“El Gordo cayó como un valiente. Con desprecio absoluto de su vida avanzó sobre una perseguidora y les disparó por la ventanilla. Cayó al suelo y volvió a pararse sobre sus rodillas y sacando un revólver (que le había quitado a un soldado) volvió a tirar por la ventanilla para dentro: en ese momento una ráfaga de ametralladora lo remató”.


Naty Revuelta lo cubrió de flores...
“El 13 de marzo fue un día imborrable. A casa avisaron, en medio de la incertidumbre del momento, que por añadidura habían asesinado a Pelayo Cuervo, amigo entrañable. Tan pronto nos avisaron, mi madre y yo fuimos para la funeraria de Zapata y 2. No faltaban por supuesto, policías vestidos de civil, a la caza de posibles visitas de luchadores perseguidos que se dejaran llevar por sentimientos lógicos, lo que resultaría peligrosísimo en esos momentos. Reinaba un ambiente mezcla de tragedia e indignación. Las flores de las Martianas me mantenían atenta a la puerta. Por fin llegaron. En eso alguien me dijo que acababan de traer otro cadáver y estaba en los altos. Dejé las flores en un rincón.
Subí y vi sin ropa, tendido en una camilla, a José Antonio Echeverría.
Estaba blanco como el mármol. Aún no había nadie con él. Bajé, tomé las flores y lo cubrí con ellas.”

TOMADO DE:  www.somosjovenes.cu

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Testamento politico de José Antonio Echevarría al pueblo de Cuba

 Hoy 13 de Marzo de 1957, día en que se honra a los que han consagrado sus vidas a la digna profesión de arquitecto para la que me prepara, a las tres y veinte minutos de la tarde participare en una acción en la que el Directorio Revolucionario ha empeñado todo su esfuerzo junto con otros grupos que también luchan por la libertad.

Esta acción envuelve grandes riesgos para todos nosotros y lo sabemos. No desconozco el peligro. No lo busco. Pero tampoco lo rehuyo. Trato sencillamente de cumplir con mi deber.

Nuestro compromiso con el pueblo de Cuba quedo fijado en la Carta de México, que unió a la juventud en una conducta y una actuación. Pero las circunstancias necesarias para que la parte estudiantil realizara el papel a ella asignado no se dieron oportunamente, obligándonos a aplazar el cumplimiento de nuestro compromiso. Creemos que ha llegado el momento de cumplirlo. Confiamos en que la pureza de nuestra intención nos traiga el favor de Dios para lograr el imperio de la justicia en nuestra patria.

Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. Porque, tenga o no, nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originara nos hará adelantar la senda del triunfo.

Pero es la acción del pueblo la que será decisiva para alcanzarlo. Por eso este manifiesto que pudiera llegar a ser un testamento, exhorta al pueblo de Cuba a la resistencia cívica, al retraimiento de cuanto pudiera significar un apoyo a la dictadura que nos oprime, y a la ayuda eficaz de los que están sobre las armas para librarlo. Para ello es preciso mantener viva la fe en la lucha revolucionaria, aunque parezcamos todos sus lideres, ya que nunca faltaran hombres decididos, y capaces que ocupen nuestros puestos, pues como dijera el Apóstol, “cuando no hubiera hombres se levantarían las piedras para luchar por la libertad de nuestra Patria.”

A nuestros compañeros, los estudiantes de toda Cuba, le pedimos que se organicen, ya que ellos constituyen la vanguardia de nuestra lucha, y a las Fuerzas Armadas que recuerden que su misión es defender a la patria, no someter a hermanos, y que su puesto es el del Ejercito Mambí, que peleaba POR LA LIBERTAD DE CUBA, como terminan todos sus escritos.

¡VIVA CUBA LIBRE!
José Antonio Echevarría
La Habana, 13 de Marzo de 1957.

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