¡ LIBERTAD A LOS CINCO PATRIOTAS CUBANOS PRISIONEROS DEL IMPERIO !

Reflexiones y escritos del Comandante en Jefe

 

 

 

 

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Reflexiones del compañero Fidel
Siempre cuesta arriba

Los estudiantes de la Enseñanza Media se reunieron: tenía lugar su XI Congreso. Al escucharlos, experimenté un sano orgullo y una explicable envidia. ¡Qué privilegio a su fecunda edad! Si hoy es masivo el estudio universitario, también es masiva una actividad más importante: la batalla de ideas antes de ingresar en las universidades.

Pareciera que la naturaleza determinó la evolución de los seres humanos para ser capaces, desde muy temprana edad, de hacer que la conciencia prevalezca sobre los instintos. Queridos compañeros de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, esa será la batalla de ustedes.

Hoy, el mayor esfuerzo del decadente e insostenible imperio es privarnos del derecho a conocer y pensar. Medítese un minuto en el mezquino esfuerzo del cabecilla de ese imperio para impedir a nuestro pueblo el acceso a Internet que Rosa Miriam, periodista joven y profunda, denuncia en un comentario, añadiendo datos que el New York Times, en un artículo crítico del hecho, no menciona: " ¼ la OFAC (Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro Norteamericano) reseña que 557 empresas ‘malditas’ de todo el orbe y 3 719 dominios.com han sido bloqueados en la Red sin la más mínima notificación previa a sus dueños... Estados Unidos ha bloqueado casi tres veces más sitios que todos los que tiene registrados la Isla bajo el genérico de nuestro país¼ "

"Esta es una nueva prueba de que Estados Unidos controla no solo el acceso de sus ciudadanos en el ciberespacio, sino el de todos los usuarios de la Internet global".

Ella se refiere a la política seguida por Bush durante su mandato. Aunque su artículo fue publicado por Juventud Rebelde, valía la pena reiterar los datos señalados.

¡Qué respuesta en las palabras pronunciadas por los estudiantes de la Enseñanza Media! ¿Existe algo parecido en la sociedad consumista de Estados Unidos? De allí, desgraciadamente, llegan noticias dolorosas de adolescentes y jóvenes escolares en contacto con mortíferas armas de fuego, que se ofertan libremente en una sociedad donde el dinero y el mercado trazan el camino. El Gobierno de Estados Unidos se apoya en la Asociación del Rifle y el miedo a la cultura, pero no podrá impedir la de Cuba.

¡Adelante, jóvenes estudiantes cubanos! Luchemos contra el egoísmo, la vanidad y la estéril ambición de gloria, que son víboras devoradoras de almas humanas; llevemos las ideas y la conciencia, siempre cuesta arriba, junto a nuestros gloriosos antecesores.



Fidel Castro Ruz
Marzo 9 de 2008
6 y 19 p.m.

 


 

Reflexiones del compañero Fidel

La visita de Chávez

Raúl lo había invitado. Dijo que no quería verme para no contagiarme con el virus de la gripe. Puros pretextos para no someterse a la tortura de mis preguntas habituales. ¿Para qué tomo la Vitamina C? ?le mando a decir. ¿Acaso se van a enfermar todos los jefes y jefas de Estado que estaban en la calurosa y feliz reunión final del Grupo de Río? Estaba contento, eufórico de aquella batalla por la paz y su papel ?reconocido por los cables internacionales? lo hacía feliz. Estuvo sereno, persuasivo, conceptuoso y de excelente humor. Hasta Bolívar, que no se conformó nunca con nada, lo habría estado en ese momento.

Al final, cantó Quisqueya. Ya la reunión había dado su fruto, y él podía hacer cosas propias de su voz y oído musicales, a pesar de la gripe.

Contó que el petróleo había subido 5 dólares, y se excusó de antemano con Leonel, que por puro reflejo, en medio de la alegría, comenzaba a toser.

Muchos de los países que allí se reunieron exportan café y cacao al mercado de Estados Unidos, aparte de vegetales y frutas de todo tipo. No estoy al día respecto a precios de estos últimos, pero el del café y el cacao es casi igual al de hace 50 años cuando el dólar tenía decenas de veces más poder adquisitivo.

El simple intercambio, cada vez más desigual, aplasta a las economías de muchos países de Latinoamérica. Algunos en África son productores de petróleo; otros, de café y cacao; unos atraen como la miel el capital de las transnacionales; otros, la deuda y sus altos intereses; y todos sufren el azote del precio creciente de los alimentos.

Hablé largo con Chávez hoy sábado. Somos como hermanos. No puedo decidir la publicación de los temas abordados; nunca lo hice ni lo haré. Venezuela no es igual que Brasil. En las Memorias publicaré lo que él me autorice.

Solo puedo afirmar que la reunión fue excelente. Y todavía no he sentido los efectos de la gripe.

Fidel Castro Ruz

8 de marzo de 2008

3 y 17 p.m.

 

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Reflexiones del compañero Fidel
El único perdedor



Fue por knock-out, en la capital de la República Dominicana. Pudimos seguir el match por Telesur sin perder un segundo. Allí estaban casi todos los Presidentes latinoamericanos del Grupo de Río. Correa, presidente de Ecuador, lo había anunciado el día antes. Me atreví a enfatizar en una reflexión la importancia de esa reunión. No tuvo lugar en el seno de la OEA. Lo esencial es que los diplomáticos de Estados Unidos no estaban presentes. De una forma u otra, a pesar de las profundas diferencias ideológicas y tácticas, todos brillaron y reflejaron cualidades que los llevaron a cargos importantes dentro del Estado.

Dada la crisis actual, tales cargos adquieren relieve. El hecho real es que muy próximo al estallido de conflictos bélicos entre pueblos hermanos como consecuencia de las intrigas yanquis, allí quedó sellada la paz en lo inmediato y la conciencia de que no estamos obligados a guerras entre pueblos que comparten sólidos vínculos de hermandad.

Mientras esto ocurría en Santo Domingo, Bush se reunía en Washington para hablar de la transición en Cuba.

Aunque todo queda por hacer, como se ha demostrado en la reunión de La Habana sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, el imperialismo fue de todas formas el único perdedor.


Fidel Castro Ruz
7 de marzo de 2008
5 y 44 p.m.

 

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 Reflexiones del compañero Fidel

El Tribunal Penal Internacional

La Hojilla, programa de Venezolana de Televisión, se encargó de seleccionar, a lo largo de meses hasta ayer 5 de marzo, datos y frases que reflejan con precisión el plan imperialista de hacer con Chávez lo que se hizo con Milosevic después de la guerra genocida de Kosovo: juzgarlo en el Tribunal Penal Internacional.

Ayer, cuando pasadas las 12 de la noche, hora de Cuba, es decir, hoy mismo, escuché declaraciones oficiales a la prensa de un grupo de funcionarios que se ocupan en Colombia de los trámites legales pertinentes, no me quedó duda alguna. No se trata de un secreto. Es una batalla de opinión previa. Tuve muy presente al escribir estas líneas la excelente recopilación de La Hojilla.

¿Qué se ha dicho de Chávez en días muy recientes? Fue electo por el voto mayoritario de la población. De inmediato se añade: igual que Hitler. Claro que no se explica lo conocido demasiado bien: que Hitler fue fruto genuino del sistema capitalista, que se expresó a través del Tratado de Versalles y la imposición de sanciones —ya lo mencioné en una reflexión—, las cuales exaltaron el nacionalismo en la recién nacida República de Alemania. El fascismo asesinó a incontables personas. Chávez nunca mató a nadie, ha sido elegido varias veces, y los más increíbles insultos contra él se publican y divulgan diariamente por todos los medios. Jamás lograrán la conformidad del Presidente de Venezuela.

Cuando el gobierno de Estados Unidos tuvo la seguridad de que podía destruir proyectiles en pleno vuelo desde California con empleo de satélites espaciales, habla entonces sin rubor alguno de guerras atómicas y no oculta la intención de gobernar el mundo a sangre y fuego. Se emplean millones de millones en armas que nada aportan a la satisfacción de necesidades y al bienestar del ser humano; mantienen, por el contrario, en constante tensión a la economía mundial; imponen a los países, como los aventureros del Oeste de Estados Unidos, la consigna de la bolsa o la vida.

Escuchando durante horas a los economistas reunidos en La Habana discutir civilizadamente sobre globalización y problemas del desarrollo, puede apreciarse el tremendo choque de ideas y las contradicciones que brotan con creciente fuerza y complejidad en nuestro mundo actual. En la mente conservo un buen número de hechos que con seguridad se abordaron en esa reunión.

Es de por sí sumamente valiosa la solidaridad expresada en esa conferencia con el pueblo del Ecuador.

El Presidente de esa nación, Rafael Correa, dijo hoy que si la Organización de Estados Americanos "no condena la agresión a su país, habrá que tirarla al basurero de la historia". "Tenemos que tomar decisiones mañana en Santo Domingo para condenar claramente la agresión a Ecuador", agregó. Estas dos declaraciones no solo las escuché en la entrevista de Correa por la televisión. Constan en diferentes agencias cablegráficas.

La gravedad del problema creado por el gobierno de Estados Unidos no puede subestimarse.

Ayer Bush dio su apoyo al candidato republicano McCain, que está comprometido con la guerra de Iraq y disfruta lanzando bombas contra la población civil, es opuesto a toda negociación y jura mantener el bloqueo económico contra la nación cubana. Hace dos días los cables informaron sobre nuevas medidas de Bush para extender más en la Internet el bloqueo contra Cuba.

¿Qué podrán esperar del imperio los pueblos de América Latina que aspiran al resguardo de la soberanía nacional?

¿Puede ser o no sostenible semejante tiranía que tanto lesiona a la población del planeta?



Fidel Castro Ruz

Marzo 6 de 2008

6 y 32 p.m.

 

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REFLEXIONES DEL COMPAÑERO FIDEL


Rafael Correa


Recuerdo cuando nos visitó, meses antes de la campaña electoral donde pensaba presentarse como candidato a la Presidencia de Ecuador. Había sido Ministro de Economía del gobierno de Alfredo Palacio, médico cirujano con prestigio profesional, que también nos había visitado en su condición de Vicepresidente, antes de acceder a la presidencia, por situaciones imprevistas que se dieron en Ecuador. Este había sido receptivo a un programa de operaciones oftalmológicas que le ofrecimos como forma de cooperación. Existían buenas relaciones entre ambos gobiernos.

Correa, no hacía mucho, había renunciado al Ministerio de Economía. Estaba inconforme con lo que calificó de corrupción administrativa promovida por Oxy, empresa extranjera que exploró e invirtió importantes sumas, pero que se quedaba con cuatro de cada cinco barriles de petróleo extraído. No habló de nacionalizar, sino de cobrarle elevados impuestos que asignaba de antemano a inversiones sociales pormenorizadas. Ya había aprobado las medidas y un juez las declaró válidas.

Como no mencionaba la palabra nacionalizar, pensé que experimentaba temor al concepto. No me extrañaba, porque era economista graduado con grandes reconocimientos por una conocida universidad de Estados Unidos. No me ocupé mucho en profundizar, lo acosaba con preguntas del arsenal acumulado en la lucha contra la deuda externa de América Latina en 1985 y de la propia experiencia cubana.

Existen inversiones de riesgo sumamente altas y de sofisticada tecnología, que ningún país pequeño como Cuba y Ecuador podría asumir.

Como estábamos ya en el año 2006 decididos a impulsar la revolución energética, que fuimos el primer país del planeta en proclamar como cuestión vital para la humanidad, le había abordado el tema con especial énfasis. Me detuve, había comprendido una de sus razones.

Le conté la conversación que hacía poco había sostenido con el presidente de la empresa española REPSOL. La misma, asociada a otras empresas internacionales, acometería una operación costosa para perforar en el fondo del mar, a más de 2 000 metros de profundidad, con empleo de sofisticadas tecnologías, dentro de las aguas jurisdiccionales de Cuba. Dije al jefe de la empresa española: ¿Cuánto vale un pozo exploratorio? Le hago la pregunta porque queremos participar aunque sea en el uno por ciento del costo, deseamos saber lo que ustedes quieren hacer con nuestro petróleo.

Correa, por su parte, me había contado que de cada cien dólares que extraían las compañías, solamente veinte iban para el país; ni siquiera entraban en el presupuesto, expresó, se dejaban en un fondo aparte para cualquier cosa menos para mejorar las condiciones de vida del pueblo.

Yo derogué el fondo, me dijo, y asigné 40 por ciento para educación y salud, desarrollo tecnológico y vial, el resto para recomprar la deuda si el precio de la misma nos favorecía, o de lo contrario invertirlo en otra cosa más útil. Antes teníamos que comprar cada año una parte de esa deuda que se encarecía.

En el caso del Ecuador —me añadió— la política petrolera rayaba en traición a la patria. ¿Por qué lo hacen?, le pregunto. ¿Por miedo a los yanquis o presión insoportable? Me responde: Si tienen un Ministro de Economía que les dice que privatizando mejora la eficiencia, usted puede imaginarse. Yo no hice eso.

Lo estimulo a seguir y me explica con calma. La compañía extranjera Oxy es una empresa que ha roto su contrato y de acuerdo con la ley ecuatoriana se requiere la caducidad. Significa que el campo operado por esa empresa tiene que pasar al Estado, pero por presiones de los yanquis el gobierno no se atreve a ocuparlo, se crea una situación no contemplada por la legislación. La ley dice caducidad y nada más. El juez de primera instancia, que era presidente de PETROECUADOR, lo hizo así. Yo era miembro de PETROECUADOR y nos llamaron de urgencia a una reunión para expulsarlo del cargo. Yo no asistí y no pudieron despedirlo. El juez declaró la caducidad.

¿Qué querían los yanquis?, pregunto. Querían una multa, explica él rápido. Escuchándolo comprendí que lo había subestimado.

Yo estaba apurado por multitud de compromisos. Lo invité a presenciar el encuentro con un numeroso grupo de profesionales cubanos altamente calificados que partirían para Bolivia, a fin de integrarse a la Brigada Médica; esta cuenta con personal para más de 30 hospitales, entre otras actividades 19 posiciones quirúrgicas que pueden realizar más de 130 mil operaciones oftalmológicas por año; todo bajo forma de cooperación gratuita. Ecuador dispone de tres centros similares con seis posiciones oftalmológicas.

La cena con el economista ecuatoriano fue ya entrada la madrugada del 9 de febrero de 2006. Apenas hubo puntos de vista que yo no abordara. Le hablé hasta del mercurio tan dañino que las industrias modernas esparcen por los mares del planeta. El consumismo fue por supuesto un tema enfatizado por mí; el alto costo del kiloWatt/hora en las termoeléctricas; las diferencias entre las formas de distribución socialista y comunista, el papel del dinero, el millón de millones que se gasta en publicidad sufragado forzosamente por los pueblos en los precios de las mercancías, y los estudios realizados por brigadas sociales universitarias que descubrieron, entre los 500 mil núcleos de la capital, el número de personas ancianas que vivían solas. Expliqué la etapa de universalización de los estudios universitarios en que estábamos envueltos.

Quedamos muy amigos, aunque tal vez se llevara la imagen de que yo era autosuficiente. Si eso ocurrió, fue realmente involuntario por mi parte.

Desde entonces observé cada uno de sus pasos: proceso electoral, enfoque de los problemas concretos de los ecuatorianos, y victoria popular sobre la oligarquía.

En la historia de ambos pueblos hay muchas cosas que nos unen. Sucre fue siempre una figura extraordinariamente admirada junto a la de El Libertador Bolívar, quien para Martí, lo que no hizo en América está por hacer todavía, y como exclamó Neruda, despierta cada cien años.

El imperialismo acaba de cometer un monstruoso crimen en Ecuador. Bombas mortíferas fueron lanzadas en la madrugada contra un grupo de hombres y mujeres que, casi sin excepción, dormían. Eso se deduce de todos los partes oficiales emitidos desde el primer instante. Las acusaciones concretas contra ese grupo de seres humanos no justifican la acción. Fueron bombas yanquis, guiadas por satélites yanquis.

A sangre fría nadie absolutamente tiene derecho a matar. Si aceptamos ese método imperial de guerra y barbarie, bombas yanquis dirigidas por satélites pueden caer sobre cualquier grupo de hombres y mujeres latinoamericanos, en el territorio de cualquier país, haya o no guerra. El hecho de que se produjera en tierra probadamente ecuatoriana es un agravante.

No somos enemigos de Colombia. Las anteriores reflexiones e intercambios demuestran cuánto nos hemos esforzado, tanto el actual Presidente del Consejo de Estado de Cuba como yo, de atenernos a una política declarada de principios y de paz, proclamada desde hace años en nuestras relaciones con los demás Estados de América Latina.

Hoy que todo está en riesgo, no nos convierte en beligerantes. Somos decididos partidarios de la unidad entre los pueblos de lo que Martí llamó Nuestra América.

Guardar silencio nos haría cómplices. Hoy a nuestro amigo, el economista y presidente del Ecuador Rafael Correa, quieren sentarlo en el banquillo de los acusados, algo que no podíamos siquiera concebir aquella madrugada del 9 de febrero de 2006. Parecía entonces que mi imaginación era capaz de abarcar sueños y riesgos de todo tipo, menos algo parecido a lo que ocurrió la madrugada del sábado 1º de marzo de 2008.

Correa tiene en sus manos los pocos sobrevivientes y el resto de los cadáveres. Los dos que faltan demuestran que el territorio de Ecuador fue ocupado por tropas que cruzaron la frontera. Puede exclamar ahora como Emilio Zola: ¡Yo acuso!

Fidel Castro Ruz
Marzo 3 de 2008
8 y 36 p.m.

 

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Reflexiones del compañero Fidel
Los cristianos sin Biblias

Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables.

Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar. Hace falta que cada uno de nuestros profesionales de la salud posea un texto clásico de su especialidad, y si desempeña o practica dos, tres o más misiones en el hospital o policlínico, debe disponer de un ejemplar clásico de cada una.

Un graduado en Medicina General Integral recibe ese título después de nueve años de intensos estudios teóricos y prácticos de nivel superior. Más de 50 especialidades diferentes se aplican en nuestros centros de salud. Muchas de ellas requieren como base ser graduado de Medicina General Integral. Las aptitudes se detectan mucho antes como, por ejemplo, en Cirugía, Cardiología, Oncología, Hematología, Imaginología, Trasplantes, Medicina Deportiva, ofreciéndoseles a los futuros expertos la oportunidad de la preparación simultánea.

¿Qué hace un médico sin el texto actualizado que se considere ideal sobre esos conocimientos? ¿Qué hace si es cirujano sin texto adicional sobre Cirugía? ¿Qué hace si su trabajo es como clínico de un hospital general donde además asiste a numerosos pacientes ancianos? Tres libros clásicos personales: como médico general integral, como clínico y como geriatra deben estar en sus manos.

Hoy las especialidades se entrelazan y combinan. Los conocimientos sobre nutrición, sistemas nervioso, cardiaco, óseo; los medicamentos adecuados, en constante transformación, requieren un gran cúmulo de conocimientos, individual o colectivamente, entre los especialistas que integran por lo general los equipos médicos.

En Medicina, muchos problemas son urgentes, y las urgencias requieren decisiones inmediatas. Mis compatriotas comprenden de qué les hablo, porque saben de centros de asistencia y de servicios, dónde están y quiénes los atienden, a nivel local, regional o nacional, más de lo que nadie se imagina. A los conocimientos básicos del especialista hay que añadir el uso intensivo de la computación para información e interconsultas.

En nuestra legislación nacional, se establece el derecho a utilizar con fines educativos cualquier texto que se publique en el mundo desde La Ilíada hasta Cien años de Soledad. No así el de imprimir con fines comerciales obras protegidas por legislaciones sobre derecho de autor. Algún estímulo hay que ofrecer a los que se esmeran en crear arte y ciencia, es decir, bienes para la vida espiritual y material.

Hace solo unos días, alguien me facilitó una filmación no profesional del conocido ballet "El Lago de los Cisnes", tema en el que estoy lejos de ser un experto, pero que en las circunstancias actuales constituye para mí una agradable forma de olvido casi total del tiempo. Observé durante casi dos horas la increíble actuación de la que tal vez sea hoy la mejor intérprete de ese ballet en el mundo: Viengsay, hija de una pareja diplomática cubana, a quien le pusieron ese nombre en honor a una región de Lao, donde ellos representaron a Cuba.

¡Hay actuaciones que son irrepetibles!, exclamó un crítico europeo. Pienso igual. No concebía tan asombrosa elegancia y flexibilidad, sin la más mínima imprecisión. Este es el fruto de toda una escuela guiada por Alicia Alonso, genial inspiradora del Ballet Nacional, compañía artística que estuvo a la altura de la intérprete.

Sabía que detrás de la bailarina estaba igualmente un fisioterapeuta, ya retirado, que durante 36 años trabajó en un hospital general de la ciudad, y que después de cada jornada agotadora de la artista en su entrenamiento, trabajaba con ella una hora diaria para garantizar la elasticidad y fortaleza de cada uno de los músculos que intervenían en sus movimientos. "Me evita riesgos de distensión", exclamó Viengsay hace varios años.

De fisioterapeuta artístico lo califiqué en un breve mensaje en que lo exhortaba a escribir un libro sobre su experiencia con la notable bailarina.

Según me contaron después ellos mismos, ambos habían pensado igual hace alrededor de 5 años; pero entre las múltiples tareas diarias, nadie pudo ocuparse del asunto. Creo que esta vez lo comprometí en serio.

Esta disquisición tal vez sirva para transmitir la idea que vengo sosteniendo. En enero pasado, hablé de Elena Pedraza, la fisioterapeuta chilena de 97 años, que tanto nos ayudó en el desarrollo de esa especialidad que apenas existía en Cuba antes de la Revolución. Después de mi Reflexión, ella envió un ejemplar escrito por Debra J. Rose, fisioterapeuta de California, publicado por una editorial española. De ese ejemplar, editamos 10 000 para los que prestan esos servicios en Cuba, entre ellos estudiantes de los últimos cursos, y 500 serán adquiridos en la casa editora para los fisioterapeutas cubanos que laboran en Venezuela.

De ese texto, seleccionamos ejercicios fundamentales de aplicación general a la población mayor de 50 años, ya que es necesario educar al pueblo para actividades de salud que se generalizan. Es imposible un fisioterapeuta para cada persona de los millones que necesitan aplicar esos ejercicios.

¡Cómo les gustaría a los jerarcas europeos y estadounidenses, comprar médicos cubanos, como hacen con los graduados de los países africanos, latinoamericanos y de otras partes del Tercer Mundo, privándolos de los profesionales que con tantos sacrificios preparan!

En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.

Un profesional de la salud sin un texto especializado en sus manos es como un cristiano sin Biblia.

Mientras escribo estas líneas en la tarde del domingo, reitero la idea, si el tiempo me lo permite, de elaborar unas Memorias. Si alguien paga por ellas, destinaría esos fondos a la impresión en Cuba de textos para nuestros profesionales de la salud. Mientras tanto, hay ya más de 100 mil garantizados con anterioridad, que en los próximos meses se distribuirán, no en gruesos y pesados volúmenes como los importados, sino divididos en tomos más pequeños por grupos de capítulos.

Mañana se inicia el Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo. Su orador central el primer día sería nuestro querido amigo el presidente de Ecuador, Rafael Correa. No podrá asistir. Se escuchan con fuerza en el sur de nuestro continente las trompetas de la guerra, como consecuencia de los planes genocidas del imperio yanqui.

¡Nada es nuevo! ¡Estaba previsto!

Fidel Castro Ruz

Marzo 2 de 2008

7 y 42 p.m.

 

 

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La marcha prematura

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

Reflexiones del compañero Fidel

La marcha prematura

Sergio se nos fue. Escuché por televisión hace un rato las noticias sobre la incineración de su cadáver. Era mucho más joven que yo. Si tuviéramos una mayor cultura sobre la salud quizás no se habría marchado tan pronto. De él aprendí cuando visitaba las bellas montañas del centro de la Isla. Admiraba sus principios. Estoy seguro de que no le habría gustado que sus cenizas reposaran en el cementerio de la capital. Ojalá que sus familiares o quienes tengan ese derecho, decidan colocarlas en algún bosque del Escambray, donde un árbol crezca junto a su memoria. Aceptaré cualquier decisión con sincera honestidad.

Fidel Castro Ruz

1º de marzo de 2008


8 y 39 p.m. fgg/ale


 

Reflexiones del compañero Fidel
¿Quién quiere entrar en el basurero?

Por casualidad me enteré de que la OEA existía, al leer hoy un cable de Internet con el artículo de Georgina Saldierna, publicado en La Jornada, titulado "Descarta Insulza que Cuba pueda ser reaceptada de inmediato en la OEA". Nadie se acordaba de ella. Véase el carácter antediluviano del argumento.

"El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, descartó ayer que Cuba se pueda reincorporar de inmediato al organismo multilateral, entre otras razones porque no hay consenso sobre el tema entre sus miembros."

"Por su lado, Insulza consideró que un requisito que tendría que cumplir Cuba para su plena reincorporación a la OEA es atender las normas de la organización, entre las cuales se incluye la Carta Democrática Interamericana y la Convención de Derechos Humanos."

Si no es suficiente para divertirse, vea el artículo de Antonio Caño, de El País el 21 de febrero de 2008, "El aislamiento de la isla sólo sirve para perpetuar la agonía del régimen".

"Una de las voces más autorizadas del exilio cubano, el empresario Carlos Saladrigas, confía en que la dimisión de Fidel Castro puede ser ‘la puerta que abre definitivamente al cambio’ y pide a la comunidad cubana de Miami y al Gobierno de Estados Unidos que actúen con ‘prudencia’ y con ‘voluntad conciliadora’, con el fin de no desaprovechar esta oportunidad.

"Saladrigas, que preside una pequeña organización llamada Grupo de Estudios Cubanos, integrada en un colectivo de otras asociaciones políticas y de derechos humanos conocido como Consenso Cubano, ha gastado en los últimos años millones de su fortuna particular para poner en marcha un embrión de alternativa moderada y centrista a los viejos dirigentes radicales que dominaban la comunidad cubana en Estados Unidos. En el páramo de liderazgo en que quedó Miami tras la muerte de Jorge Mas Canosa, Saladrigas es una voz respetada entre los círculos intelectuales, y escuchada por los medios de comunicación y los diplomáticos extranjeros.

"En una conversación telefónica desde la República Dominicana, Saladrigas declaró: ‘seguir aislando a Cuba sólo sirve para perpetuar la agonía del régimen.’

"‘Este es un momento de gran esperanza, tanto para los cubanos del exilio como para los disidentes en el interior.

"‘El exilio debe ayudar estimulando los pasos que se vayan dando en Cuba, no rechazándolos. Las transiciones se hacen paso a paso.

"‘Hay que conseguir que el régimen le pierda el miedo al exilio; cuanto menos miedo tenga, más rápido va a ir todo.’ El cambio, en su opinión, es imparable."

"En Florida vive un millón de cubanos con recursos suficientes como para revitalizar la maquinaria económica de la isla en muy poco tiempo si se dan las condiciones adecuadas, que deben de ser creadas tanto por Estados Unidos como por Cuba. El primero, levantando las restricciones a los ciudadanos norteamericanos para invertir en la isla, y el segundo, legalizando la propiedad privada y la actividad económica extranjera.

"Una vez que se den esas condiciones, en opinión de Saladrigas, las reformas políticas serán automáticas. La medida más urgente sería la liberación de los presos políticos. Cumplido eso, y abierta la puerta a la inversión, el exilio podría convertirse en el mayor fondo de ayuda que ninguna transición política ha conocido en la historia, afirma."

Carlos Saladrigas me suena en el oído como nombre y apellido que escuché muchas veces cuando, como colegial de 18 años, concluía mis estudios en el quinto y último curso de Bachillerato. Era el candidato escogido por Batista al terminar el último año de su mandato constitucional. Antes había sido su Primer Ministro. Estaba finalizando la segunda guerra mundial.

¡Qué barato nos quiere comprar el nuevo Carlos Saladrigas! Con el dinero de Miami, "el mayor fondo de ayuda que ninguna transición ha conocido en la historia", algo que Estados Unidos no ha podido lograr con todo el dinero del mundo.

La realidad es otra y esta no se oculta a los que observan con realismo los acontecimientos que tienen lugar en Cuba.

Un artículo de David Brooks, publicado hace menos de 12 horas en el diario La Jornada, de México, bajo el título "Estados Unidos relegado a simple espectador de la transición política en Cuba", utiliza argumentos dignos de subrayarse.

"Nueva York, 20 de febrero.—No cesa de asombrar cómo uno de los países más pequeños del mundo obliga a que los líderes políticos, empresariales, mediáticos y académicos del país más poderoso del mundo tengan que responder ante sus decisiones de hacer o no hacer, cambiar o no, o simplemente dejar todo en misterio.

"Durante las últimas 24 horas el presidente George W. Bush, los altos funcionarios de su Departamento de Estado, su Consejo de Seguridad Nacional, legisladores federales, los precandidatos presidenciales y otras figuras políticas de primer nivel, analistas políticos y los principales centros de política exterior, todos los principales medios impresos y electrónicos, agrupaciones de derechos humanos, y más, han respondido a la decisión de Fidel Castro de no postularse por otro período.

"Mientras se procede con una transición política en Cuba, nadie aquí espera algún cambio durante los pocos meses que quedan de la presidencia de George W. Bush, el décimo presidente estadounidense que prometió imponer cambios en la isla, sólo para acabar su período con Fidel Castro aún definiendo la política de su propio país y desafiando al superpoder.

"Y una vez más, Washington y todos los expertos fueron reducidos a simples espectadores y tuvieron que reconocer que la transición es la determinada por Cuba, y no el resultado de la política que Washington ha promovido durante medio siglo."

"Julia Sweig, experta en la relación bilateral y directora del programa de América Latina para el Council on Foreign Relations, subrayó¼ que se debería haber levantado el embargo y otras restricciones que sólo han limitado a la política exterior estadounidense justo en este tipo de coyuntura.

"El ex coronel Lawrence Wilkerson —mano derecha del general Colin Powell y ahora copresidente de la Iniciativa de política EU-Cuba del New America Foundation—, consideró una vez más que esta coyuntura ofrece una oportunidad para cambiar la postura estadounidense, aunque admitió que ‘nuestra política hacia Cuba es un fracaso’ y no habrá ningún cambio bajo esta presidencia. Los precandidatos y otros deberían iniciar una evaluación de esta política, incluyendo cosas obvias como levantar la prohibición de viajes y algunos aspectos del embargo, para que el próximo ocupante de la Casa Blanca pueda implementar algunos cambios.

"El New York Times hace eco de estas perspectivas en su editorial de hoy, indicando que el gobierno de Bush ha hecho todo lo posible ‘para asegurar que no tiene la oportunidad de influir en los eventos’ en Cuba. ‘En nombre de apretar el fracasado embargo, ha hecho mucho más difícil para académicos, artistas y gente religiosa viajar a Cuba y difundir la buena palabra sobre la democracia.’ El Times propone dejar a un lado los intereses de Miami, aun si es particularmente difícil en un año electoral para abrir comunicación directa con Cuba y ‘los sucesores del señor Castro’.

"Con el anuncio de Castro desde La Habana, la dinámica política dentro de Estados Unidos también puede cambiar. Los tres principales precandidatos se pronunciaron sobre el asunto ayer, con el republicano John McCain y la demócrata Hillary Clinton repitiendo la retórica de siempre de que Cuba tiene que demostrar cambios antes de que Washington considere un cambio de su política.

"El demócrata Barack Obama —quien en 2003 como candidato al Senado abogó por levantar el embargo— ha condicionado su posición ahora, pero es el único que ha favorecido aflojar las restricciones a viajes y el envío de fondos a la isla, y ayer dijo que si hay muestras de un cambio hacia la democratización en la isla, ‘Estados Unidos debe estar preparado para dar pasos hacia la normalización de las relaciones y suavizar el embargo’."

"‘Hemos tenido una mala política durante 50 años, por razones que no tienen nada que ver con Cuba’, declaró el representante federal Charles Rangel, presidente de uno de los comités más influyentes del Congreso, reportó el Wall Street Journal. Varios legisladores más perciben este momento como una apertura posible para promover cambios en la política bilateral.

"El sector empresarial, que desde hace años ha manifestado su oposición al embargo, también podría ver esta como una oportunidad para redoblar esfuerzos para cambiar la política estadounidense, con el apoyo bipartidista de legisladores y gobernadores que ven el mercado cubano como algo más atractivo que mantener una posición ideológica alineada con un presidente y su gobierno cada vez más desprestigiado en Washington.

"Al parecer, la transición en Cuba podría provocar una transición dentro de Estados Unidos. Pero tal vez Washington y Miami son más renuentes al cambio que La Habana."

Como pueden apreciar los lectores, he trabajado poco mientras espero la decisión trascendente del 24.

Ahora sí estaré varios días sin usar la pluma.
 

Fidel Castro Ruz
Febrero 22 de 2008
5 y 56 p.m.


 

 Mensaje del Comandante en Jefe

Queridos compatriotas:

Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.

Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.

Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.

Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.

Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.

Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".

Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.

A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.

En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.

Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:

"Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.

"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.

"Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final."

Carta del 8 de enero de 2008:

"...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido."

"Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.

Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.

Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.

El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.

No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.

Gracias

Fidel Castro Ruz

18 de febrero de 2008

5 y 30 p.m.

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Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico. ¡No regresar jamás al pasado!

Ese martes no hubo noticia internacional fresca. Mi modesto mensaje al pueblo, del lunes 18 de febrero, no tuvo dificultad para divulgarse con amplitud. Desde las 11 de la mañana comencé a recibir noticias concretas. La noche anterior había dormido como nunca. Tenía la conciencia tranquila y me había prometido unas vacaciones. Los días de tensión, esperando la proximidad del 24 de febrero, me dejaron exhausto.

No diré hoy una palabra de personas entrañables en Cuba y en el mundo que de mil formas diferentes expresaron sus emociones. Recibí igualmente un elevado número de opiniones recogidas en la calle con métodos confiables, las que casi sin excepción, y de forma espontánea, vertieron sus más profundos sentimientos de solidaridad. Algún día abordaré el tema.

En este instante me dedico al adversario. Disfruté observando la posición embarazosa de todos los candidatos a Presidente de Estados Unidos. Se vieron obligados uno por uno a proclamar sus inmediatas exigencias a Cuba para no arriesgar un solo elector. Ni que yo fuera Premio Pulitzer interrogándolos en la CNN sobre los más delicados asuntos políticos e incluso personales, desde Las Vegas, donde reina la lógica del azar de las ruletas de juego y adonde hay que asistir humildemente si alguien aspira a Presidente.
Medio siglo de bloqueo les parecía poco a los predilectos. ¡Cambio, cambio, cambio!, gritaban al unísono.

Estoy de acuerdo, ¡cambio!, pero en Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico. ¡No regresar jamás al pasado!, exclama nuestro pueblo.
¡Anexión, anexión, anexión!, responde el adversario; es lo que en el fondo piensa cuando habla de cambio.

Martí, rompiendo el secreto de su lucha silenciosa, denunció el imperio voraz y expansionista ya descubierto y descrito por su genial inteligencia, más de un siglo después de la declaración revolucionaria de independencia de las 13 colonias.

No es lo mismo el fin de una etapa que el inicio del fin de un sistema insostenible.
De inmediato las menguadas potencias europeas aliadas a ese sistema proclaman las mismas exigencias. A su juicio había llegado la hora de danzar con la música de la democracia y la libertad que, desde los tiempos de Torquemada, jamás realmente conocieron. El coloniaje y el neocoloniaje de continentes enteros, de donde extraen energía, materias primas y mano de obra baratas, los descalifican moralmente.

Un ilustrísimo personaje español, antaño ministro de Cultura e impecable socialista, hoy y desde hace rato vocero de las armas y la guerra, es la síntesis de la sinrazón pura. Kosovo y la declaración unilateral de independencia los golpea en este instante como impertinente pesadilla.

En Iraq y Afganistán siguen muriendo hombres de carne y hueso con uniformes de Estados Unidos y la OTAN. El recuerdo de la URSS, desintegrada en parte por la aventura intervencionista en el segundo de los dos países, persigue a los europeos como una sombra.

Bush padre postula a McCain como su candidato, mientras Bush hijo, en un país de África -origen del hombre ayer y continente mártir hoy- donde nadie conoce lo que hace allí, dijo que mi mensaje era el inicio del camino de la libertad de Cuba, es decir, la anexión decretada por su gobierno en voluminoso y enorme texto.

El día antes, por la televisión internacional, se mostraba un grupo de bombarderos de última generación realizando maniobras espectaculares, con garantía total de que, bombas de cualquier tipo, pueden ser lanzadas sin que los radares detecten las naves portadoras y ni se considere crimen de guerra.

Una protesta de importantes países se relacionaba con la idea imperial de probar un arma, con el pretexto de evitar la posible caída sobre el territorio de otro país de un satélite espía, de los muchos artefactos que con fines militares Estados Unidos ha ubicado en la órbita del planeta.

Pensaba dejar de escribir una reflexión por lo menos en 10 días, pero no tenía derecho a guardar silencio tanto tiempo. Hay que abrir fuego ideológico sobre ellos.

Escribí esto a las 3 y 35 p.m. del martes. Ayer lo revisé y hoy jueves por la tarde lo entregaré. He rogado encarecidamente que mis reflexiones sean publicadas en la página 2 o cualquier otra de nuestros periódicos, nunca en primera plana, y hacer síntesis sencillas en los demás medios si son extensas.

Estoy enfrascado ahora en el esfuerzo por hacer constar mi voto unido en favor de la Presidencia de la Asamblea Nacional y del nuevo Consejo de Estado, y cómo hacerlo.
Doy las gracias a los lectores por su paciente espera.

Fidel Castro Ruz

Febrero 21 de 2008

 6 y 34 p.m.

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