¡Libertad a los 5 héroes, Rompamos  el silencio, que el mundo conozca la verdad !

DECLARACIÓN DE LA ACADEMIA CUBANA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

El día 13 de junio de 2009 la Academia Cubana de la Lengua, al conocer los detalles de cómo se estaba organizando el V CILE, remitió una carta a D. Víctor García de la Concha en que expresaba su preocupación porque tal modo de concebir el encuentro significaba una distorsión de la índole, las misiones, la identidad misma de nuestras Academias, y subrayaba la importancia de que nos concentráramos en la dimensión cultural de la lengua.

Observábamos que muchas de las personas convocadas no contaban con avales para certificar sus discursos sobre la lengua, y que la representación de esferas y sectores sociales era muy sesgada.

Advertíamos que en estas condiciones el Congreso podría convertirse en un foro político y mediático más que científico, y abogábamos por ser cuidadosos sobre la idoneidad de los participantes.

En aquella ocasión no recibimos respuesta a nuestras inquietudes, lo que achacamos a problemas con las comunicaciones vía correo electrónico.  Por esa razón, remitimos la carta nuevamente.

El 26 de enero de 2010 nuestro director recibió una respuesta de D. Víctor García de la Concha en que se apuntaba que estos congresos no están concebidos como congresos científicos, sino como foros <<para concitar la atención de los más variados sectores de la sociedad civil de todo el mundo hispanohablante sobre la lengua>>, relacionaba las incidencias de su fundación e historia y los dividendos que a su juicio habían dejado – siempre dentro de los marcos en que se habían  concebido- para la salud de nuestro idioma.  D. Víctor comentaba la presencia de delegados cubanos en reuniones preparatorias y solicitaba que nuestro vicedirector reconsiderara su decisión de declinar la solicitud de presidir una mesa.  Afirmaba por último, con toda justicia, los esfuerzos realizados, en su condición de presidente de la Asociación, para incrementar la presencia de las Academias en los congresos.

Tomando en cuenta estos argumentos, habíamos decidido enviar una delegación a pesar de nuestras discrepancias.  En este momento, sin embargo, es nuestro deber expresar que la Academia Cubana de la Lengua no acudirá a un foro en que, como previmos, han sido invitados personas que no cuentan con avales para reflexionar y discutir sobre el destino del español, y cuya presencia en el cónclave solo puede ser interpretada como una provocación política.

Con esta decisión, nuestra Academia se mantiene fiel a sus principios, a sus estatutos y a los dictados de la Asociación de Academias de la Lengua Española a la cual se honra en pertenecer.  Esperamos fervientemente que se tomen medidas para que situaciones tan lamentables como esta, que minan nuestra unidad y obstaculizan el trabajo de concertación que con tanto esfuerzo y éxito venimos realizando, no se repitan.

 

La Habana, 18 de febrero de 2010

Academia Cubana de la Lengua