¡ LIBERTAD A LOS CINCO PATRIOTAS CUBANOS PRISIONEROS DEL IMPERIO !

Reflexiones del Comandante en Jefe

 

 

 

IR A REFLEXIONES DEL COMANDANTE 2

IR A REFLEXIONES DEL COMANDANTE 1


El valor de las ideas.

Che era un hombre de ideas. Con dolor profundo escucharía los discursos que desde posiciones tradicionales de izquierda se pronunciaron en la Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile.

Los de la derecha asumieron las posiciones igualmente tradicionales haciendo inteligentes concesiones a la supuesta izquierda. Orgullo sentiría por los pronunciamientos de varios líderes, revolucionarios y valientes, con independencia de la poca o mucha experiencia política de cualquiera de ellos.

La experiencia es la madre de la ciencia y de las ideas. De las batallas libradas por un puñado de combatientes cubanos en un fragmento de la Sierra Maestra contra fuerzas extraordinariamente superiores en número y en armas, elaboró el Che las ideas que después sintetizó en su libro La guerra de guerrillas.

La crítica de Chávez a Europa fue demoledora. La Europa que precisamente pretendió dar lecciones de rectoría en esa Cumbre Iberoamericana.

En las palabras de Daniel y Evo se escucharon las voces de Sandino y de las culturas milenarias de este hemisferio.

El discurso que en esa Cumbre pronunció el presidente de El Salvador provoca náuseas. El capitalismo es un sistema regido por leyes ciegas, destructivas y tiránicas impuestas a la especie humana.

Dedicar la próxima Cumbre a la juventud latinoamericana es una mezcla indigerible de cinismo y de mentira para sembrar reflejos condicionados en la mente de los pueblos.

 

Fidel Castro Ruz, noviembre 10 de 2007 6:02 p.m.

 


 

REFLEXIONES DEL PRESIDENTE CUBANO FIDEL CASTRO


¿Bush, mambí?

¡Viva Cuba libre! era el grito de guerra con el que se identificaban en llanos y montañas, bosques y cañaverales, los que iniciaron el 10 de octubre de 1868 la primera guerra por la independencia de Cuba.

Nunca imaginé escucharlo 149 años después en boca de un presidente de Estados Unidos. Es como si un rey de entonces, o su regente, proclamase: ¡Viva Cuba Libre!

Lincoln, hijo de un modesto productor de leña, luchó toda su vida contra la esclavitud, que estaba legalizada en su país casi cien años después de la Declaración de Independencia. Aferrado a la justa idea de que todos los ciudadanos nacían libres e iguales, haciendo uso de sus facultades legales y constitucionales, decretó la abolición de la esclavitud. Un incontable número de combatientes dieron su vida defendiendo esa idea frente a los Estados esclavistas sublevados en el sur del país.

Se le atribuye a Lincoln haber declarado: “Se puede engañar a parte del pueblo todo el tiempo, o a todo el pueblo parte del tiempo. Pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo.”

Murió de un disparo magnicida cuando, imbatible electoralmente, aspiraba a un segundo mandato presidencial.

No olvido que mañana domingo se cumplen 48 años de la desaparición de Camilo Cienfuegos en el mar, el 28 de octubre de 1959, cuando regresaba a la Capital en una avioneta desde la provincia de Camagüey, donde días antes su sola presencia desarmó una guarnición de combatientes humildes del Ejército Rebelde, cuyos jefes, de ideología burguesa, pretendían hacer lo que casi medio siglo después demanda Bush: alzarse en armas contra la Revolución.

El Che, en una bella introducción a su libro La guerra de guerrillas en Cuba, afirma: “Camilo fue el compañero de 100 batallas… el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa... él le dio a la armazón de letras aquí expuesta la vitalidad esencial de su temperamento, de su inteligencia y de su audacia, que sólo se logran en tan exacta medida en ciertos personajes de la Historia.”

“¿Quién lo mató?

“Podríamos mejor preguntarnos: ¿quién liquidó su ser físico? porque la vida de los hombres como él tiene su más allá en el pueblo… Lo mató el enemigo, lo mató porque quería su muerte, lo mató porque no hay aviones seguros, porque los pilotos no pueden adquirir toda la experiencia necesaria, porque, sobrecargado de trabajo, quería estar en pocas horas en La Habana... en su mentalidad de guerrillero no podía una nube detener o torcer una línea trazada...

Camilo y los otros Camilos (los que no llegaron y los que vendrán) son el índice de las fuerzas del pueblo, son la expresión más alta de lo que puede llegar a dar una nación, en pie de guerra para la defensa de sus ideales más puros y con la fe puesta en la consecución de sus metas más nobles.”

Por lo que simbolizan sus nombres, al falso mambí le respondemos:

¡Viva Lincoln!

¡Viva el Che!

¡Viva Camilo!


Fidel Castro Ruz

27 de octubre de 2007

7:36 p.m

 

 


 

 Reflexiones del Comandante en Jefe

BUSH, EL HAMBRE Y LA MUERTE

Por primera vez, antes de que como cada año se discuta en la ONU el proyecto de resolución cubano de condena al bloqueo, el Presidente de Estados Unidos anuncia que adoptará nuevas medidas para acelerar el "período de transición" en nuestro país, que equivale a la reconquista de Cuba por la fuerza.

Por otro lado, el peligro de una hambruna mundial en masa se agrava con la iniciativa reciente del señor Bush de convertir los alimentos en combustible mientras, invocando principios estratégicos de seguridad, amenaza a la humanidad con una Tercera Guerra Mundial, que esta vez sería con armas atómicas.

Tales temas de importancia vital son los que interesan a los representantes de los países que estarán reunidos el martes 30 de octubre para discutir el proyecto cubano de condena al bloqueo.

En unas elecciones donde el ejercicio del voto no es obligatorio, nuestro pueblo acaba de pronunciar su veredicto mediante la participación de más del 95 por ciento de los electores en 37 749 puntos de votación, en urnas custodiadas por colegiales. Ese es el ejemplo que Cuba ofrece.

Fidel Castro Ruz

Octubre 22 de 2007

5 y 48 p.m.

 


 

Reflexiones del Comandante en Jefe

Las Elecciones

Nuestras elecciones son la antítesis de las que tienen lugar en Estados Unidos, no un domingo, sino el primer martes de noviembre. Allí lo primero es ser muy rico, o contar con el apoyo de mucho dinero. Después, invertir sumas enormes en publicidad, que es experta en lavado de cerebros y reflejos condicionados. Aunque hay honrosas excepciones, nadie puede aspirar a ningún cargo importante si no dispone de millones de dólares.

Para ser electo Presidente, se necesitan cientos de millones, que salen de las arcas de los grandes monopolios. Puede triunfar el candidato con una minoría de los votos nacionales.

A las urnas acuden cada vez menos ciudadanos, ya que muchos prefieren laborar o dedicar el tiempo a otra cosa. Hay fraudes, trucos, discriminación étnica y hasta violencia.

El hecho de que vote más del 90% de los ciudadanos y los escolares custodien las urnas es algo inusitado, no puede ser creído si se trata de un "oscuro rincón del mundo", agredido y bloqueado, que se llama Cuba. Así ejercitamos los músculos vigorosos de nuestra conciencia.

Fidel Castro Ruz

19 de octubre de 2007 Hora: 6:12 p.m.

 


 

Reflexiones del Presidente Fidel Castro


El silencio cómplice



El mundo no puede darse el lujo de permitir que el drama de la guerra de la OTAN contra Yugoslavia sea olvidado por el silencio de quienes fueron actores y cómplices importantes de aquel brutal genocidio.

En la reunión de Clinton con Aznar el 13 de abril de 1999 en la Casa Blanca, donde se tomó la decisión de intensificar los bombardeos y se sugirió por Aznar atacar la televisión, la radio y otros puntos que costarían la vida a incontables civiles indefensos, estaban el presidente Clinton, el Consejero de Seguridad Nacional Sandy Berger, la Secretaria de Estado Madeleine Albright y otros colaboradores cercanos al Presidente, entre ellos el que recibió de Berger la orden de no tomar nota cuando se hablaba de Cuba.

Tal vez en declaraciones de prensa o en algún libro o memoria, algunos de ellos escribiera aisladamente sobre la aventura, pero no en el contexto de la situación de peligro real y guerras suicidas hacia los que Estados Unidos conduce a la humanidad. Existen documentos secretos para ser publicados dentro de 200 años como legado histórico de algún Presidente, cuando al paso que vamos ya no habrá publicidad ni lectores.

Han transcurrido menos de diez años desde entonces.

En Europa y en otras partes tienen muchos cómplices que guardan silencio.

Después del tercer mensaje a Milosevic, visitó Cuba el Ministro de Transporte de Italia, a quien recibí y con el que abordé directamente el asunto de la guerra contra Yugoslavia el 30 de marzo de 1999.

A continuación lo que le dije, según notas tomadas de nuestra conversación en presencia del personal de mi Oficina y del Ministerio de Relaciones Exteriores:

"Comencé preguntándole por qué habían invadido a Serbia. Cómo iban a encontrar una solución. Que en mi opinión era un gran error y los conduciría a un callejón sin salida si los serbios resistían. ¿Qué necesidad tenía Europa de desintegrar a Yugoslavia, que había llevado a cabo muchas reformas y que, estrictamente hablando, finalizada la Guerra Fría, no podía ser calificada como un Estado comunista ni mucho menos enemiga de Europa? Que Europa, por satisfacer la demanda del gobierno alemán, había promovido y apoyado la separación de Croacia, donde en realidad, durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi organizó los temibles grupos chetniks que cometieron infinidad de crímenes y masacres contra los serbios y el movimiento de liberación dirigido por Tito.

"Por esta complacencia y falta de previsión política, en medio de la euforia de los días de crisis del campo socialista y de la URSS, Europa de-sintegró a Yugoslavia, lo que condujo a episodios sangrientos y de modo especial a la larga y cruenta guerra de Bosnia y finalmente a la actual guerra de la OTAN contra Serbia. Como se había producido también la separación de Macedonia, que significó la mutilación de la mayor parte de la República Federativa de Yugoslavia. De este modo solo restaban Serbia, Montenegro y Kosovo.

"Como se conoce, durante decenas de años la población de origen albanés de Kosovo no cesó de crecer hasta constituir una amplia mayoría. Que en vida de Tito, bastante antes de su muerte, muchas familias serbias abandonaron Kosovo buscando seguridad ante numerosos actos de violencia que grupos extremistas de Kosovo cometían contra ellas. Se produjo en aquella época contra los serbios que vivían en Kosovo lo que hoy se califica como limpieza étnica.

"La innecesaria y sangrienta desintegración de Yugoslavia estimuló y desató los conflictos latentes entre la mayoría de origen albanés y la minoría serbia de Kosovo, que están en la base del problema actual.

"El pueblo serbio constituye el núcleo fundamental de lo que resta de la antigua Yugoslavia. Es un pueblo combativo y valiente que ha sido extraordinariamente humillado. Tenía la convicción de que Serbia habría aceptado una solución honorable y pacífica al problema de Kosovo sobre la base de una amplia autonomía.

"Los grupos moderados de Kosovo, actuando de forma inteligente y constructiva, apoyaban esa solución puesto que la presencia de una gran mayoría de población de origen albanés haría posible más tarde o más temprano el surgimiento de un Estado independiente por vías pacíficas. Europa sabe perfectamente que los grupos extremistas de Kosovo no querían esa solución; exigían la inmediata independencia y para ello deseaban la intervención de las fuerzas de la OTAN.

"Es injusto cargar toda la responsabilidad sobre Serbia. Serbia no ha invadido ningún país soberano. Se ha opuesto, en esencia, a la presencia militar de tropas extranjeras en su territorio. A lo largo de meses, especialmente en las últimas semanas, no se hizo otra cosa que amenazarla constantemente. Se le exigía la rendición incondicional. A ningún país se le puede tratar de esa forma, y menos aún al pueblo que en los tiempos de la Europa ocupada luchó con más heroísmo contra los nazis y tiene gran experiencia en la guerra irregular.

"Si los serbios resisten —y tengo la convicción de que van a resistir—, a la OTAN no le quedaría otra alternativa que un genocidio; pero un genocidio que no tendría éxito por dos razones:

"Primero: no podrían derrotar al pueblo serbio si aplica toda su experiencia y su doctrina de lucha irregular.

"Segundo: La opinión pública de los propios países de la OTAN no lo permitiría.

"No es cuestión de divisiones acorazadas, bombarderos invisibles, misiles Tomahawks y Cruceros o cualquier otra arma de las llamadas inteligentes. Tendría que lanzarse un misil o una bomba por cada hombre capaz de portar un fusil, una bazuka o un arma antiaérea portátil. Todo el poder de la OTAN en ese caso estaría de más. Hay guerras de las galaxias y guerras en tierra. Pese a todos los adelantos tecnológicos, el combatiente individual tendría el peso principal en ese tipo de lucha.

"Aparte de Kosovo, un problema mucho más grande se está gestando en perjuicio de los intereses de Europa y del mundo. A Rusia se le ha humillado terriblemente. La OTAN avanzó ya hasta las fronteras de lo que fue la URSS. Promete incluir a otros Estados del antiguo campo socialista, e incluso a los países bálticos que fueron parte de la Unión Soviética. Los rusos tienen toda la razón para pensar que no se detendrían hasta las murallas del Kremlin.

"Los rusos son eslavos al igual que los serbios, y este sentimiento es muy fuerte entre esos pueblos. Los ataques contra Serbia constituyen para ellos una enorme humillación, y han provocado, más que ningún otro hecho, profundos y justificados sentimientos de inseguridad no solo para ellos sino también para otros países como la India y China, que lógicamente tratarán de unirse a Rusia para garantizar su seguridad. No creo que los rusos dejen de hacer todo lo que sea necesario para preservar una capacidad de respuesta como única garantía ante lo que está ocurriendo.

"Ni Europa ni el mundo, con sus actuales y agobiantes problemas económicos, ganarían absolutamente nada con este curso de los acontecimientos.

"Hace breves días, en la madrugada del viernes 26 de marzo, al regresar anticipadamente de Colombia hacia la URSS, hizo escala en el Aeropuerto de La Habana, el Presidente de la DUMA del Estado de la Federación Rusa, Guennadi Selezniov. Por mi propia iniciativa abordé estos problemas. Le dije que no había ninguna solución militar posible, que sin duda cualquier esfuerzo por apoyar militarmente a Serbia conduciría inevitablemente a una guerra general, por cuanto los únicos medios con que cuentan hoy para hacerla no son los convencionales; que la batalla era de carácter político y no militar.

"El propio Selezniov informó públicamente sobre este punto de vista que le comuniqué.

"Tanto Europa como el mundo tienen el deber de buscar esa solución que, aunque difícil y compleja, es perfectamente posible. Si en vez de dedicarse por entero a amenazar a Serbia con terribles bombardeos hubiesen presionado a los extremistas de Kosovo, se habría podido encontrar esa solución. Solo la OTAN puede frenar a los extremistas de Kosovo si lo hace de forma franca y categórica. No se trata de utilizar las armas para ello, sino de advertirlo de tal forma que no les quepa la menor duda de que no contarán con su apoyo. Indiscutiblemente que las bombas que se lanzan sobre Serbia desde hace una semana no contribuirán jamás a ese esfuerzo disuasivo.

"Por otro lado, considero un grave error de la política que tanto Estados Unidos como Europa están siguiendo de mantener a Rusia al borde del abismo en el campo económico, tratando de imponerle las fórmulas imposibles del Fondo Monetario Internacional.

"Occidente no habla de los 300 000 millones de dólares que han sido robados en Rusia y trasladados a Portugal, España, Francia, Italia, Austria y otros países. Quince veces más que la mísera suma de 20 000 millones que lleva ya meses discutiéndose como préstamo del Fondo Monetario Internacional. De ese saqueo despiadado de las riquezas rusas, Occidente no está exento de culpa con los métodos y modelos de políticas económicas que recomendó o impuso a Rusia.

"Una explosión interna en Rusia sería catastrófica. A esto se añade el avance de la OTAN que ya mencioné, el proyecto de cancelar el Acuerdo sobre Defensa Antimisiles Estratégicos, y ahora la increíble humillación del ataque lanzado por las poderosas fuerzas de la OTAN contra un pequeño país como Serbia.

"Que estaba contra todo tipo de genocidio o de matanza, vengan de donde vengan, y que todas las etnias y religiones deben ser acreedoras, sin excepción alguna, al respeto de su derecho a la vida, la cultura y la paz.

"Si me he tomado la libertad de explicar esto es porque pienso en el deber de advertir estos peligros y la necesidad de solucionarlos. Exponerlo no perjudica absolutamente a nadie y puede beneficiar, en cambio, a todos. Reiteré mi convicción de que los serbios resistirán, y que aunque no resulta nada fácil negociar con un país sobre el que se han lanzado miles de bombas y cuyo honor, dignidad y economía han sido duramente golpeados, una solución pacífica es a mi juicio posible.

"A la OTAN ya no le quedan prácticamente objetivos militares que golpear, tal vez solo tropas concentradas o en movimiento, y nada es más fácil en el mundo que dispersarlas para desarrollar otro tipo de guerra sin que puedan destruirlas con golpes aéreos.

"Europa sabe que la lucha por tierra sería muy costosa en vidas humanas y además inútil. Que si los serbios aplican la propia concepción que nosotros aplicaríamos en nuestro país en caso de una invasión de Estados Unidos, en lo cual demostraron ya extraordinaria experiencia, la guerra desatada por la OTAN sería inútil y repulsiva, destinada a la condena universal contra un genocidio en pleno corazón de Europa."

Hoy es un glorioso día patrio, la fecha en que Carlos Manuel de Céspedes inició la guerra de independencia contra la metrópoli española.

En su ejemplo se inspiraron las generaciones posteriores de cubanos. La lección que nos impone es el deber de pensar y luchar contra los peligros que amenazan en la actualidad a la especie humana.



Fidel Castro Ruz

10 de octubre del 2007

7:55 p.m.

 

 


 

Reflexiones del Comandante en Jefe
El Che
 


Hago un alto en el combate diario para inclinar mi frente, con respeto y gratitud, ante el combatiente excepcional que cayó un 8 de octubre hace 40 años. Por el ejemplo que nos legó con su Columna Invasora, que atravesó los terrenos pantanosos al sur de las antiguas provincias de Oriente y Camagüey perseguido por fuerzas enemigas, libertador de la ciudad de Santa Clara, creador del trabajo voluntario, cumplidor de honrosas misiones políticas en el exterior, mensajero del internacionalismo militante en el este del Congo y en Bolivia, sembrador de conciencias en nuestra América y en el mundo.

Le doy las gracias por lo que trató de hacer y no pudo en su país de nacimiento, porque fue como una flor arrancada prematuramente de su tallo.

Nos dejó su estilo inconfundible de escribir, con elegancia, brevedad y veracidad, cada detalle de lo que pasaba por su mente. Era un predestinado, pero él no lo sabía. Combate con nosotros y por nosotros.

Ayer se cumplió el 31 aniversario de la matanza de los pasajeros y tripulantes del avión cubano hecho estallar en pleno vuelo, y nos adentramos en el décimo aniversario del cruel e injusto encarcelamiento de los cinco héroes antiterroristas cubanos. Ante todos ellos inclinamos igualmente nuestras frentes.

Con mucha emoción vi y escuché por la televisión el acto conmemorativo.

Fidel Castro Ruz
7 de octubre de 2007
3:17 p.m.

 

 


 

Reflexiones del Presidente Fidel Castro


Mensajes 2 y 3 a Milosevic y su respuesta



El 2 de abril de 1999 envié a través de nuestra Misión en ONU el segundo mensaje a Milosevic:

"Sería aconsejable no enjuiciaran a los tres prisioneros norteamericanos. La opinión pública internacional está muy sensibilizada y se generaría un fuerte movimiento en contra de los serbios."

El 5 de abril de 1999 le transmití un tercer mensaje a través de nuestras Misiones en ONU y Yugoslavia:

"Los felicitamos por la decisión tomada con los tres prisioneros según informan las agencias de prensa. Es muy inteligente y correcta la promesa de tratarlos bien y liberarlos cuando cesen los bombardeos. Ha destruido la maniobra que venía realizando Estados Unidos para sensibilizar contra Serbia a la opinión pública interna que está muy dividida en relación con la agresión. Los despiadados bombardeos contra objetivos civiles y la heroica resistencia del pueblo serbio están causando impacto dentro y fuera de Europa incluso en el seno de la propia OTAN."

El propio día 5 se recibe la respuesta oficial de Milosevic a través de su Embajador en la ONU:

"Deseo extender mi gratitud al Presidente y al pueblo de la República de Cuba por su simpatía y solidaridad con nuestro pueblo y país, víctimas de la agresión Estados Unidos-OTAN.

"Espero la continuación de sus muy útiles esfuerzos con líderes de los estados, especialmente con los líderes de los países No Alineados para que comprendan el peligro extremo que se deriva del precedente creado con la agresión Estados Unidos-OTAN contra la soberanía y la independencia de un pequeño país, para las relaciones internacionales en su conjunto. Quiero invitarlo y pedirle que envíe un mensaje personal a los presidentes Mandela, Nujoma, Mugabe, Obasanjo, Rawlings y Vajpayee para pedirles que condenen la agresión, y si ya lo han hecho, pedirles que repitan esa condena porque la agresión sigue rechazándose, a fin de movilizar el apoyo más amplio posible de los No Alineados a Yugoslavia en este momento tan importante. Reciba mis más cálidos sentimientos y saludos. Con relación a los 3 militares norteamericanos prisioneros, aprecio mucho su amistosa sugerencia y deseo informarle que estos soldados penetraron fuertemente armados en el territorio yugoslavo en profundidad utilizando algunos vehículos blindados. Las investigaciones sobre este hecho están en marcha. Ellos están siendo tratados de forma humana y seria. Su sugerencia ha sido entendida y prácticamente aceptada. No tenemos apuro en llevar a los soldados ante la justicia. No lo haremos ahora. Quizás luego, o quizás no lo hagamos. No lo haremos con apuro."

Fidel Castro Ruz
4 de octubre de 2007
6:23 p.m.

 


 

Reflexiones del Presidente Fidel Castro


La respuesta de Milosevic

 


En la reflexión del lunes 1º de octubre les hablé del mensaje que envié a Milosevic el 25 de marzo de 1999.

El 30 de marzo recibí de Milosevic las siguientes palabras:

"Excelentísimo Señor Presidente:

"Con atención y sincero agradecimiento recibí su mensaje del 25 de marzo de 1999. Agradezco sus fuertes palabras de apoyo y estímulo a Yugoslavia, también la condena a la agresión de la OTAN expresada por Cuba y sus representantes, especialmente en los foros de Naciones Unidas. La República Federal de Yugoslavia (RFY) está expuesta a una agresión de Estados Unidos y la OTAN, la mayor en el mundo desde los tiempos de las agresiones de Hitler. Se ha cometido crimen no solo contra la República Federal de Yugoslavia como un Estado pacífico, soberano e independiente, sino también una agresión contra todo lo que tiene valor en el mundo a las puertas del siglo XXI: al sistema de Naciones Unidas, al Movimiento de Países No Alineados, a las bases del orden de legalidad, a los derechos humanos y a la civilización en general. Me siento orgulloso de poder comunicarle que la agresión solo ha homogeneizado y fortalecido la decisión de los pueblos de Yugoslavia de resistir y defender la libertad, soberanía e integridad territorial. Nuestras fuerzas armadas y el pueblo están decididos y dispuestos a cumplir su tarea. Por ello para nosotros es bienvenida y además necesaria la solidaridad y ayuda de los amigos en todo el mundo, de la forma más amplia y fuerte posible.

"El comportamiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas respecto a la agresión de la OTAN a la RFY es una derrota para las Naciones Unidas. Es un signo muy malo y una gran advertencia para todo el mundo, en especial para países medianos y pequeños, aunque no solo para ellos. Estoy seguro que usted conoce que la RFY y la República Serbia continuadamente y de forma sincera se empeñaron en buscar una solución política para Kosovo y Metohja y en interés de todas las comunidades nacionales que viven allí y que respetan nuestro orden constitucional. Le ruego, señor Presidente, que la amistad de Cuba continúe con su acción en el seno del Movimiento para convocar al Buró de Coordinación de los No Alineados y que el grupo de amigos condene resueltamente la agresión de la OTAN a la República Federal de Yugoslavia. Estoy convencido también de que su prestigio personal sería de gran utilidad para estimular a países de América Central y del Sur, así como a los países No Alineados en general, a que levanten su voz en una fuerte condena a esta agresión vandálica. Una vez más, en agradecimiento a la solidaridad y apoyo a la RFY, expreso la esperanza de que permaneceremos en contacto cercano. Reciba, señor Presidente, la expresión del más profundo respeto.

"Firma Slobodan Milosevic."

Hubo en realidad dos guerras, una de las cuales no ha concluido, y dos fatídicos encuentros de Aznar, uno con Clinton y otro con Bush. Dos recorridos idénticos del primero vía Ciudad México-Washington y vía Ciudad México-Texas con el mismo objetivo e igual falta de principios éticos, en los que Aznar se autoasigna el papel de coordinador bélico de los mutables presidentes de Estados Unidos.

Fidel Castro Ruz
2 de octubre del 2007
5:32 p.m.

 


 

Reflexiones del Comandante en Jefe

 

Las guerras ilegales del imperio

 

 

Cuando se inicia la guerra de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en Kosovo, Cuba definió de inmediato su posición en la primera página del periódico Granma, el 26 de marzo de 1999. Lo hizo a través de una Declaración de su Ministerio de Relaciones Exteriores con el título de "Cuba convoca a poner fin a la injustificada agresión de la OTAN contra Yugoslavia."

Tomo párrafos esenciales de aquella Declaración:

"Después de un conjunto de dolorosos y muy manipulados sucesos políticos, prolongados enfrentamientos armados y complejas y poco transparentes negociaciones en torno a la cuestión de Kosovo, la Organización del Tratado del Atlántico Norte lanzó al fin su anunciado y brutal ataque aéreo contra la República Federativa de Yugoslavia, cuyos pueblos fueron los que más heroicamente lucharon en Europa contra las hordas nazis en la Segunda Guerra Mundial.

"Esta acción, concebida como ‘castigo al gobierno yugoslavo’, se realiza al margen del Consejo de Seguridad de la ONU.

"La guerra lanzada por la OTAN reaviva los justos temores de la humanidad por la conformación de un unipolarismo insultante, regido por un imperio guerrerista, erigido a sí mismo en policía mundial y capaz de arrastrar a las acciones más descabelladas a sus aliados políticos y militares, de manera similar a como ocurriera a principios y en la primera mitad de este siglo con la creación de bloques belicistas que cubrieron de destrucción, muerte y miseria a Europa, dividiéndola y debilitándola, en tanto los Estados Unidos fortalecían su poderío económico, político y militar.

"Cabe preguntarse si el uso y el abuso de la fuerza solucionarán los problemas del mundo y defenderán los derechos humanos de las personas inocentes que hoy mueren bajo los misiles y las bombas que están cayendo sobre un pequeño país de esa culta y civilizada Europa.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba condena enérgicamente esta agresión de la OTAN contra Yugoslavia, liderada por los Estados Unidos.

"En estos momentos de sufrimiento y dolor para los pueblos de Yugoslavia, Cuba convoca a la comunidad internacional a movilizar sus esfuerzos para poner inmediato fin a esta injustificada agresión, evitar nuevas y aún más lamentables pérdidas de vidas inocentes y permitirle a esta nación retomar la vía pacífica de las negociaciones para la solución de sus problemas internos, asunto que depende única y exclusivamente de la voluntad soberana y la libre determinación de los pueblos yugoslavos.

"La ridícula pretensión de imponer soluciones por la fuerza es incompatible con todo razonamiento civilizado y los principios esenciales del derecho internacional. [¼ ] De continuarse por este camino, las consecuencias podrían ser impredecibles para Europa y para toda la humanidad."

Con motivo de estos hechos, había enviado el día anterior un mensaje al presidente Milosevic, a través del embajador yugoslavo en La Habana y de nuestro embajador en Belgrado.

"Le ruego comunique al presidente Milosevic lo siguiente:

"Después de analizar cuidadosamente todo lo que está sucediendo y los orígenes del actual y peligroso conflicto, nuestro punto de vista es que se está cometiendo un gran crimen contra el pueblo serbio y, a la vez, un enorme error de los agresores, que no podrán sostener, si el pueblo serbio, como en su heroica lucha contra las hordas nazis, es capaz de resistir.

"De no cesar tan brutales e injustificables ataques en pleno corazón de Europa, la reacción mundial será aún mayor y mucho más rápida que la que desató la guerra en Vietnam.

"Como en ninguna otra ocasión en los últimos tiempos, poderosas fuerzas e intereses mundiales están conscientes de que tal conducta en las relaciones internacionales no puede continuar.

"Aunque no tengo relación personal con él, he meditado mucho sobre los problemas del mundo actual, creo tener un sentido de la historia, un concepto de la táctica y la estrategia en la lucha de un pequeño país contra una gran superpotencia y siento un odio profundo hacia la injusticia, por lo que me atrevo a transmitirle una idea en tres palabras:

"Resistir, resistir y resistir.

"25 de marzo de 1999."

Fidel Castro Ruz.

1º de octubre de 2007

6:14 p.m.

 


 

Reflexiones del Comandante en Jefe:

 

El silencio de Aznar


 

En una mesa redonda transmitida por la televisión cubana que tuvo lugar el 25 de abril del 2003, revelé que el entonces presidente del gobierno español José María Aznar, aliado de la superpotencia en genocidios y masacres, se había reunido con el presidente William Clinton el 13 de abril de 1999, en un momento incierto de la guerra contra Yugoslavia, y le expresó textualmente:

“Si estamos en una guerra, hagámosla completamente, para ganarla y no sólo un poco. Si necesitamos persistir durante un mes, tres meses, hagámoslo. No entiendo por qué no hemos bombardeado todavía la radio y la televisión serbias.”

Sobre esto, tanto Aznar como los voceros del gobierno de Estados Unidos, han guardado silencio. Todo lo que sigue se publica por primera vez. Otros materiales, tanto públicos como confidenciales, los utilizaré en sucesivas reflexiones.

[...]

“AZNAR: Voy a hablar sinceramente. Como ya dije al presidente Clinton, lo único que no puede pasar es que la OTAN no gane ahora. Ahora la OTAN se está jugando no ya su credibilidad sino su propia existencia. Si este conflicto se hubiera planteado hace 30 años, no hubiésemos intervenido. En Europa siempre ha habido limpiezas étnicas, enfrentamientos entre minorías y mayorías, disputas religiosas. Ahora ya esto no se puede permitir. Desde el punto de vista político, nunca estaremos a favor de la independencia de Kosovo por lo que dijimos antes.”

Refiriéndose a Chirac, presidente de Francia, dijo:

“Le hablaré mañana en Bruselas. Cuando quiero tener un buen rato con Chirac, empiezo diciéndole que ´estos americanos son realmente horribles´. Hace tres semanas cené con él en el Elíseo. No sé qué le había pasado con ustedes, pero hablaba pestes. Le dije que bien, pero que yo no venía a hablar de eso.

“Mi idea es que para ganar esta guerra hay que cortar las comunicaciones entre el gobierno de Belgrado y el pueblo. Es vital cortar todas las comunicaciones de Serbia, radio, televisión y teléfono.

“Por otro lado, tenemos que reestructurar nuestra política de información. La política de información de la OTAN es un desastre. Damos la impresión de que nos hemos embarcado en una aventura y no en una guerra. Hay verdaderas lagunas en la comunicación. Hay que avanzar al máximo, cortar todos los suministros y las comunicaciones con paciencia.

“Hay que tener cuidado con Italia y con Grecia. Italia se está viendo muy afectada en su tráfico aéreo y turismo. D´Alema está haciendo un trabajo bueno, teniendo en cuenta sus circunstancias. No hay que dejarle que caiga en soluciones fáciles.

“Tenemos que incrementar la ayuda humanitaria. La contrapartida a los bombardeos es que nuestros ciudadanos perciban la eficacia de nuestra labor humanitaria.

“No tendría sentido cambiar de posición ahora. Ayer hablé con Annan. Le vi muy serio en sus planteamientos. Yo le insistí mucho en esto a Annan. Podemos ser flexibles pero no podemos dar la impresión de que la OTAN se retira.

“Podemos ser flexibles sobre si la OTAN dirigiría o no esa fuerza, pero no podemos contentarnos con la vuelta de los observadores de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa). Además de visibilidad, debe de haber garantía.

“Hay que mantener la estrategia, para ver si es posible que sea derrocado internamente.” (Se refiere al Presidente de Serbia, Slobodan Milosevic)

“Si algunos de sus generales temen que pueden ser acusados ante el Tribunal de La Haya, tal vez cooperen. Milosevic probablemente intentará lograr un acuerdo. Debemos tratar de que ese acuerdo sirva para debilitar y no para reforzar el poder.

“No tenemos que mencionar siquiera el tema de la operación terrestre.

“Todo el mundo comprende que se estén haciendo planes, lo contrario sería ilógico. Si nuestra estrategia actual no da resultado, habría que explorar otras. Hay que mantenerla sobre la mesa. Si todo lo que estamos haciendo sigue sin dar solución, en los próximos meses habrá que intervenir. Pero tendría que ser una acción no sólo limitada a Kosovo. Sino que abarcaría otras zonas de la República Federativa de Yugoslavia entrando incluso a través de Bosnia y de Hungría. El presidente de Hungría es un líder joven e inteligente, me dijo que el éxito será imposible si no ocurre lo siguiente: Milosevic fuera del poder, Kosovo partido y revisión de la política en Bosnia Herzegovina con separación de las entidades; República Serbia unida a Serbia, parte Croata a Croacia y parte musulmana independiente. No estoy de acuerdo con este planteamiento. Pero creo que la idea está ganando terreno en los países de la zona. Es muy difícil que los serbios y los albaneses puedan volver a vivir juntos de nuevo. Debemos seguir haciendo lo que estamos haciendo; pero llevamos ya muchos años en Bosnia y no sabemos cuándo podremos salir de allí. Tal vez los albaneses acepten la fórmula de una confederación pero será imposible si se mantiene Milosevic.

“Si no hay garantía de una cierta presencia serbia en las zonas que simbolizan el nacimiento de su civilización, no lo aceptarán. Surgirá el irredentismo sobre el ´territorio a liberar´.

“Lo primero es ganar la guerra, y luego veremos.”

[...]

Le pido al señor Aznar que diga si es o no cierto que aconsejó al presidente Clinton el 13 de abril de 1999 bombardear la radio y la televisión serbias.

Fidel Castro Ruz

29 de septiembre del 2007

8:36 p.m.

 


 

Reflexiones del Comandante en Jefe
Un argumento más para la ONU

 


En esta oportunidad el líder de la Revolución Cubana demuestra una vez más, mediante un artículo publicado por El País, órgano español de prensa, cómo la invasión a Irak fue premeditada y se basó en un conjunto de falsedades y violaciones de reglas internacionales


Correo: digital@jrebelde.cip.cu
28 de septiembre de 2007 01:25:00 GMT


Mientras trabajo con el ya famoso libro de Greenspan, leo un artículo publicado por El País, órgano español de prensa con más de 500 mil ejemplares según se afirma, que deseo transmitir a los lectores. Está firmado por Ernesto Ekaizer, y dice textualmente:

“Cuatro semanas antes de la invasión de Irak, que se produjo en la noche del 19 al 20 de marzo de 2003, George W. Bush mantenía en público su exigencia a Sadam Hussein en los siguientes términos: desarme o guerra. A puerta cerrada, Bush reconocía que la guerra era inevitable. Durante una larga conversación privada con el entonces presidente español, José María Aznar, celebrada el sábado 22 de febrero de 2003 en el rancho de Crawford, Tejas, Bush dejó claro que había llegado el momento de deshacerse de Sadam. ‘Quedan dos semanas. En dos semanas estaremos militarmente listos. Estaremos en Bagdad a finales de marzo’, le dijo a Aznar.
“Llegó el momento de deshacerse de Sadam

“Dentro de este plan, Bush había terminado por aceptar, el 31 de enero de 2003 —tras una entrevista con el primer ministro británico, Tony Blair—, introducir una última maniobra diplomática: la propuesta de una segunda resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Su objetivo: abrir la puerta legal a la guerra unilateral que Estados Unidos se aprestaba a desencadenar con más de 200 000 soldados preparados en la región para atacar.

“Bush era consciente de las dificultades internas de Blair y no desconocía las de Aznar. Sólo siete días antes de esa reunión en el rancho de Crawford, tres millones de personas se manifestaban en varias ciudades de España contra la guerra inminente. ‘Necesitamos que nos ayudéis con nuestra opinión pública’, pide Aznar. Bush le explica el alcance de la nueva resolución que piensa presentar: ‘La resolución estará hecha a la medida de lo que pueda ayudarte. Me da un poco lo mismo el contenido’. A lo que Aznar responde: ‘Nos ayudaría ese texto para ser capaces de copatrocinarlo y ser sus coautores y conseguir que mucha gente lo patrocine’. Aznar, pues, se ofrece a dar cobertura política europea a Bush, en unión con Blair. El sueño de Aznar de cimentar una relación con Estados Unidos, siguiendo el ejemplo del Reino Unido, estaba a punto de hacerse realidad.

“Aznar había viajado el 20 de febrero con su esposa, Ana Botella, a Estados Unidos haciendo una escala en México para persuadir —infructuosamente— al presidente Vicente Fox de la necesidad de apoyar a Bush. El 21, la pareja, acompañada por los colaboradores del presidente, llegó a Tejas. Aznar y su esposa se alojaron en la casa de invitados del rancho.

“En la reunión del día siguiente, sábado, participaron el presidente Bush, su entonces asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y el responsable de asuntos europeos del Consejo de Seguridad Nacional, Daniel Fried. Por su parte, acompañan a Aznar su asesor de política internacional, Alberto Carnero, y el embajador de España en Washington, Javier Rupérez. Bush y Aznar mantuvieron, como parte del encuentro, una conversación telefónica a cuatro bandas con el primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi.

“El embajador Rupérez tradujo del inglés para Aznar y también del italiano para Condoleezza Rice; otras dos intérpretes hicieron su trabajo para Bush y sus colaboradores. Fue Rupérez quien se encargó de elaborar el acta-resumen de la conversación en un memorándum que ha permanecido secreto hasta hoy.

“La conversación impresiona por su tono directo, amigable y hasta amenazador, cuando, por ejemplo, se refiere a la necesidad de que países como México, Chile, Angola, Camerún y Rusia, miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, voten la nueva resolución como una muestra de amistad hacia Estados Unidos o se atengan a las consecuencias.

“Se advierte la nula expectativa en el trabajo de los inspectores, cuyo jefe, Hans Blix, había desmontado hacía sólo una semana, el 14 de febrero, los argumentos expuestos por el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, ante el Consejo de Seguridad el 5 de febrero de 2003, con ‘datos sólidos’ apoyados calurosamente por la ministra de Exteriores española, Ana Palacio. Unos datos que el propio Powell calificó, más tarde, como un conjunto de falsedades.
“El informe de Blix

“Según Blix, Irak estaba dando pasos hacia una cooperación activa para resolver los temas de desarme pendientes. Su tono había sido menos crítico que el de su informe del 27 de enero de 2003. ‘Desde que llegamos a Irak hace tres meses hemos realizado más de 400 inspecciones sin previo aviso en unos 300 lugares. Hasta ahora, los inspectores no han encontrado ninguna de las armas prohibidas... Si Irak se decide a cooperar todavía más estrechamente el periodo de desarme a través de las inspecciones puede todavía ser breve’, señalaba el jefe de inspectores.

“El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Mohamed El Baradei, informó el 14 de febrero de que todavía quedaban por aclarar algunas cuestiones técnicas; pero, añadió, ‘no quedan ya problemas de desarme por resolver’. Según dijo, no se había hallado prueba alguna de que en Irak se estuvieran llevando a cabo actividades nucleares o relativas a la energía nuclear, otro claro mentís de lo que afirmó Powell sobre el programa nuclear iraquí.

“Tanto los primeros frutos de la labor de inspección como la finalización de los preparativos de Estados Unidos llevaron a Bush a fijar el comienzo de la operación militar hacia la fecha del 10 de marzo de 2003, a la cual se añadieron nueve días para obtener la segunda resolución. El proceso de persuasión moral al cual se abocaron Aznar y Palacio a golpe de teléfono y en reuniones bilaterales no logró reunir más que cuatro votos: los tres promotores y Bulgaria. Eran necesarios 9 votos.

“El fracaso de esta cobertura legal de la guerra inminente llevó a Bush a acordar con Blair y Aznar la celebración, el 16 de marzo de 2003, de una cumbre en las Islas Azores, lugar sugerido por Aznar como alternativa a las islas Bermudas por una razón que él mismo explicó a Bush: ‘El solo nombre de esas islas va asociado a una prenda de vestir que no es precisamente la más adecuada para la gravedad del momento en que nos encontramos’. Allí, ese 16 de marzo, Bush, Blair y Aznar decidieron sustituir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y usurparon sus funciones para declarar por su cuenta y riesgo la guerra contra Irak. En la mañana del 17 de marzo, el embajador del Reino Unido ante la ONU anunciaba en Nueva York la retirada de la segunda resolución. Una derrota en la votación hubiera complicado más la carrera hacia la guerra”.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 27 del 2007

7:25 p.m.

 

 

 


 

Reflexiones del Presidente Fidel Castro


Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial

 

 

 

En una reflexión hablé de barras de oro depositadas en los sótanos de las Torres Gemelas. Esta vez el tema es bastante más complejo y difícil de creer. Hace casi cuatro décadas científicos residentes en Estados Unidos descubrieron Internet, del mismo modo que Albert Einstein, nacido en Alemania, descubrió en su tiempo la fórmula para medir la energía atómica.

Einstein era un gran científico y humanista. Contradijo las leyes físicas, hasta entonces sagradas, de Newton. Sin embargo, las manzanas siguieron cayendo en virtud de la ley de la gravedad definida por este. Eran dos formas diferentes de observar e interpretar la naturaleza, de la cual se poseían muy pocos datos en los días de Newton. Recuerdo lo que leí hace más de 50 años sobre la famosa teoría de la relatividad elaborada por Einstein: la energía es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz, que se denomina C: E=MC². Existía el dinero de Estados Unidos y los recursos necesarios para realizar tan costosa investigación. El tiempo político debido al odio generalizado por las brutalidades del nazismo en la nación más rica y productiva de un mundo destruido por la contienda, convirtió aquella fabulosa energía en bombas que fueron arrojadas sobre las poblaciones indefensas de Hiroshima y Nagasaki, ocasionándoles cientos de miles de muertos y un número similar de personas irradiadas que fallecieron en el transcurso de los años posteriores.

Un ejemplo claro del uso de la ciencia y la tecnología con los mismos fines hegemónicos se describe en un artículo del ex oficial de Seguridad Nacional de Estados Unidos Gus W. Weiss, aparecido originalmente en la revista Studies in Intelligence, en 1996, aunque con real difusión en el año 2002, titulado Engañando a los soviéticos. En él Weiss se atribuye la idea de hacerle llegar a la URSS los softwares que necesitaba para su industria, pero ya contaminados con el objetivo de hacer colapsar la economía de aquel país.

 

Gus W. Weiss se atribuyó el plan de suministrar softwares contaminados a la URSS. Su "suicidio" sigue despertando sospechas.

Según notas tomadas del capítulo 17 del libro Al borde del abismo: Historias de la guerra fría contadas desde adentro, de Thomas C. Reed, ex secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Leonid Brezhnev le dijo a un grupo de altos funcionarios del Partido en 1972: "Nosotros los comunistas tenemos que seguir arando con los capitalistas durante algún tiempo. Necesitamos sus créditos, su agricultura y su tecnología; pero vamos a continuar grandes programas militares, y para mediados de los 80 estaremos en posición de volver a una política exterior agresiva, diseñada a tener ventaja sobre el Oeste." Esta información fue confirmada por el Departamento de Defensa en audiencias ante el Comité de la Cámara sobre la Banca y la Moneda en 1974.

A principios de los 70 el gobierno de Nixon planteó la idea de la distensión. Henry Kissinger tenía la esperanza de que "con el tiempo, el comercio y las inversiones pudieran reducir la tendencia del sistema soviético a la autarquía"; él consideraba que la distensión podría "invitar a la gradual asociación de la economía soviética con la de la economía mundial y así fomentar la interdependencia que añade un elemento de estabilidad a la relación política".

Reagan se inclinaba a ignorar las teorías de Kissinger sobre la distensión y a tomarle la palabra al presidente Brezhnev, pero se eliminaron todas las dudas el 19 de julio de 1981, cuando el nuevo Presidente de Estados Unidos se reunió con el presidente François Mitterrand, de Francia, en la cumbre económica del G 7 en Ottawa. En una conversación aparte, Mitterrand le informó a Reagan acerca del éxito de sus servicios de Inteligencia al reclutar a un agente de la KGB. El hombre pertenecía a una sección que evaluaba los logros de los esfuerzos soviéticos para adquirir tecnología de Occidente. Reagan expresó gran interés en las delicadas revelaciones de Mitterrand y también su agradecimiento por su oferta de hacerle llegar el material al gobierno de Estados Unidos.

El dossier, bajo el nombre de Farewell, llegó a la CIA en agosto de 1981. Dejaba claro que los soviéticos llevaban años realizando sus actividades de investigación y desarrollo. Dada la enorme transferencia de tecnología en radares, computadoras, máquinas-herramientas y semiconductores de Estados Unidos a la Unión Soviética, podría decirse que el Pentágono estaba en una carrera armamentista consigo mismo.

El Dossier Farewell también identificaba a cientos de oficiales de casos, agentes en sus puestos y otros suministradores de información a través de Occidente y Japón. Durante los primeros años de la distensión, Estados Unidos y la Unión Soviética habían establecido grupos de trabajo en agricultura, aviación civil, energía nuclear, oceanografía, computadoras y medio ambiente. El objetivo era comenzar a construir "puentes de paz" entre las superpotencias. Los miembros de los grupos de trabajo debían intercambiar visitas a sus centros.

Aparte de la identificación de agentes, la información más útil aportada por el Dossier la constituía la "lista de compras" y sus objetivos en cuanto a la adquisición de tecnología en los años venideros. Cuando el Dossier Farewell llegó a Washington, Reagan le pidió al Director de la CIA, Bill Casey, que ideara un uso operativo clandestino del material.

La producción y transporte de petróleo y gas era una de las prioridades soviéticas. Un nuevo gasoducto transiberiano debía llevar gas natural desde los yacimientos de gas de Urengoi en Siberia a través de Kazajstán, Rusia y Europa oriental hasta los mercados de divisas de Occidente. Para automatizar la operación de válvulas, compresores e instalaciones de almacenaje en una empresa tan inmensa, los soviéticos necesitaban sistemas de control sofisticados. Compraron computadoras de los primeros modelos en el mercado abierto, pero cuando las autoridades del gasoducto abordaron a Estados Unidos para adquirir el software necesario, fueron rechazados. Impertérritos, los soviéticos buscaron en otra parte; se envió un operativo de la KGB a penetrar un proveedor canadiense de softwares en un intento por adquirir los códigos necesarios. La inteligencia estadounidense, avisada por el agente del Dossier Farewell, respondió y manipuló el software antes de enviarlo.

Una vez en la Unión Soviética, las computadoras y el software, trabajando juntos, hacían operar el gasoducto maravillosamente. Pero esa tranquilidad era engañosa. En el software que operaba el gasoducto había un caballo de Troya, término que se usa para calificar líneas de software ocultas en el sistema operativo normal, que hacen que dicho sistema se descontrole en el futuro, o al recibir una orden desde el exterior.

Con el objetivo de afectar las ganancias de divisas provenientes de Occidente y la economía interna de Rusia, el software del gasoducto que debía operar las bombas, turbinas y válvulas había sido programado para descomponerse después de un intervalo prudencial y resetear —así se califica— las velocidades de las bombas y los ajustes de las válvulas haciéndolas funcionar a presiones muy por encima de las aceptables para las juntas y soldaduras del gasoducto.

"El resultado fue la más colosal explosión no nuclear e incendio jamás vistos desde el espacio. En la Casa Blanca, funcionarios y asesores recibieron la advertencia de satélites infrarrojos de un extraño evento en medio de un lugar despoblado del territorio soviético. El NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano) temía que fuera el lanzamiento de misiles desde un lugar donde no se conocía que hubiera cohetes basificados; o quizás fuera la detonación de un dispositivo nuclear. Los satélites no habían detectado ninguna pulsación electromagnética característica de las detonaciones nucleares. Antes de que tales indicios pudieran convertirse en una crisis internacional, Gus Weiss llegó por un pasillo para decirles a sus colegas del CSN (Consejo de Seguridad Nacional) que no se preocuparan, afirma Thomas Reed en su libro."

La campaña de contramedidas basadas en el Dossier Farewell fue una guerra económica. Aunque no hubo bajas personales debido a la explosión del gasoducto, hubo un daño significativo para la economía soviética.

Como gran final entre 1984 y 1985 Estados Unidos y sus aliados de la OTAN concluyeron esta operación, que terminó eficazmente con la capacidad de la URSS para captar tecnología en un momento en que Moscú se encontraba entre la espada de una economía defectuosa, por un lado, y la pared de un presidente estadounidense empecinado en prevalecer y poner fin a la guerra fría, por el otro.

 

 

Moscú se encontraba entre la espada de una economía defectuosa, por un lado, y la pared de un presidente estadounidense empecinado en prevalecer y poner fin a la guerra fría, por el otro.

En el artículo de Weiss ya citado se afirma que: "en 1985, el caso tuvo un giro singular cuando salió a la luz información sobre el expediente Farewell en Francia. Mitterrand llegó a sospechar que el agente soviético había sido un montaje plantado por la CIA para ponerle a prueba y decidir si el material sería entregado a los estadounidenses o mantenido por los franceses. Actuando a partir de esa idea, Mitterrand despidió al jefe del servicio francés, Yves Bonnet."

Gus W. Weiss fue quien se atribuyó, como ya se dijo, el siniestro plan para hacer llegar a la URSS los softwares defectuosos, cuando Estados Unidos tuvo en su poder el Dossier Farewell. Murió el 25 de noviembre del 2003 a la edad de 72 años. El Washington Post no reportó su muerte hasta el 7 de diciembre, 12 días después. Dijo que Weiss se "cayó" de su edificio de residencia, "Watergate", en Washington, y afirmó también que un médico forense de la capital norteamericana declaró su muerte como un "suicidio". El periódico de su ciudad natal, el Nashville Tennessean, publicó la noticia una semana después del Washington Post, y advirtió que en esa fecha todo lo que podrían decir era que "las circunstancias que rodearon su muerte no se podían confirmar todavía."

Antes de morir dejó escritas unas notas inéditas bajo el título El dossier de despedida: el engaño estratégico y la guerra económica en la guerra fría.

Weiss se graduó en la Vanderbilt University. Tenía postgrados de Harvard y de la New York University.

Su trabajo para el gobierno se concentró en asuntos de Seguridad Nacional, organizaciones de Inteligencia y preocupaciones con el traslado de tecnología a países comunistas. Trabajó con la CIA, con la Junta de Defensa Científica del Pentágono y con el Comité de Señales de Inteligencia de la Junta de Inteligencia de EE. UU.

Recibió la Medalla de Mérito de la CIA y la Medalla "Cipher", del Consejo de Seguridad Nacional. Los franceses le concedieron la "Legión de Honor", en 1975.

No dejó sobrevivientes.

Weiss se había declarado en contra de la guerra en Iraq poco antes de su "suicidio". Es interesante tener en cuenta que 18 días antes de la muerte de Weiss, también se suicidó —el 7 de noviembre de 2003— otro analista del gobierno de Bush, John J. Kokal (58 años). Este saltó a su muerte desde una oficina en el Departamento de Estado donde trabajaba. Kokal era analista de Inteligencia para el Departamento de Estado en asuntos relacionados con Iraq.

Consta en documentos ya publicados que Mijail Gorbachov se enfureció cuando comenzaron los arrestos y deportaciones de agentes soviéticos en varios países, pues desconocía que el contenido del Dossier Farewell estaba en poder de los principales jefes de gobierno de la OTAN. En una reunión del Buró Político el 22 de octubre de 1986, convocada para informar a sus colegas sobre la Cumbre de Reykjavik, alegó que los estadounidenses estaban "actuando muy descortésmente y comportándose como bandidos". sAunque mostraba un rostro complaciente en público, en privado Gorbachov se refería a Reagan como "un mentiroso".

En los días finales de la Unión Soviética, el Secretario General del PCUS tuvo que andar a ciegas. Gorbachov no tenía idea de lo que estaba ocurriendo en los laboratorios e industrias de alta tecnología de Estados Unidos; ignoraba por completo que los laboratorios e industrias soviéticas habían sido comprometidos y hasta qué punto.

Los pragmáticos de la Casa Blanca andaban igualmente a ciegas mientras esto ocurría.

El presidente Ronald Reagan jugaba su carta de triunfo: la Iniciativa de Defensa Estratégica/Guerra de las Galaxias. Sabía que los soviéticos no podían competir en esa liga, porque no podían sospechar que su industria electrónica estaba infectada con virus y caballos de Troya colocados allí por la comunidad de Inteligencia de Estados Unidos.

La ex primera ministra británica, en sus memorias, publicadas por una importante editorial inglesa en 1993 con el título Margaret Thatcher, los años en Downing Street, expresa que todo el plan de Reagan relacionado con la Guerra de las Galaxias y la intención de hacer colapsar económicamente a la Unión Soviética fue el plan más brillante de esa administración, y que condujo definitivamente al derrumbe del socialismo en Europa.

En el capítulo XVI de su libro explica la participación de su gobierno en la Iniciativa de Defensa Estratégica.

Llevarla a cabo fue, a juicio de Thatcher, la "decisión más importante" de Reagan, "probó resultar clave en la victoria del Oeste en la guerra fría". Impuso "más tensiones económicas y mayor austeridad" a la sociedad soviética, en fin, sus "implicaciones tecnológicas y financieras para la URSS fueron devastadoras".

Bajo el subtítulo "Reevaluando a la Unión Soviética", describe una serie de conceptos cuya esencia está contenida en párrafos textuales tomados de ese largo pasaje, en los que deja constancia del brutal complot.

"En los albores de 1983, los soviéticos deben haber comenzado a darse cuenta de que su juego de manipulación e intimidación pronto se acabaría. Los gobiernos europeos no estaban dispuestos a caer en la trampa tendida por la propuesta de una ‘zona libre de armas nucleares’ para Europa. Continuaron los preparativos para el despliegue de los misiles Crucero y Pershing. En el mes de marzo, el presidente Reagan anunció los planes de Estados Unidos para una Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE), cuyas consecuencias tecnológicas y financieras para la URSS serían devastadoras."

"[... ] no me cabía la menor duda de lo correcto de su dedicación en insistir en el programa. Analizado retrospectivamente, ahora me queda claro que la decisión original de Ronald Reagan sobre la Iniciativa de Defensa Estratégica fue la más importante de su presidencia."

"Al formular nuestro enfoque a la Iniciativa de Defensa Estratégica, había cuatro elementos diferentes que tuve en cuenta. El primero fue la ciencia en sí misma.

 

Estados Unidos impuso a la URSS una brutal competencia militar con un extraordinario costo económico.

"El objetivo de Estados Unidos en la Iniciativa de Defensa Estratégica era desarrollar una defensa nueva y mucho más eficaz contra los misiles balísticos."

"Este concepto de defensa se basaba en la capacidad de atacar a los misiles balísticos lanzados en cualquier etapa de su vuelo, desde la fase de impulsión cuando el misil y todas sus ojivas y señuelos estaban juntos, hasta el punto de reentrada en la atmósfera terrestre en su camino hacia el blanco."

"El segundo elemento que había que tener en cuenta eran los acuerdos internacionales existentes, que limitaban el despliegue de armas en el espacio y los sistemas de proyectiles antibalísticos. El Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Proyectiles Antibalísticos, de 1972, enmendado por un Protocolo de 1974, permitía a Estados Unidos y a la Unión Soviética emplazar un sistema de proyectiles antibalísticos estático con hasta cien lanzacohetes para defender su campo de silos de misiles balísticos intercontinentales."

"La Oficina de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa británicos siempre procuraron insistir en la interpretación más estrecha posible que los estadounidenses —acertadamente a mi juicio— creyeron que habría significado que la Iniciativa de Defensa Estratégica había muerto al nacer. Siempre he tratado de distanciarme de esta fraseología y dejé claro en privado y en público que no podía decirse que se hubiera completado la investigación sobre si un sistema era viable hasta que se hubiese ensayado con éxito. Subyacente en esta jerga, este punto al parecer técnico era realmente una cuestión de evidente sentido común. Sin embargo, se convertiría en la cuestión que dividió a Estados Unidos y a la URSS en la cumbre de Reykjavik, de modo que cobró gran importancia.

"El tercer elemento en el cálculo fue la fuerza relativa de las dos partes en la defensa contra proyectiles balísticos. Solo la Unión Soviética poseía un sistema de proyectiles antibalísticos (conocido como GALOSH) en los alrededores de Moscú, que en esos momentos estaban perfeccionando. Los estadounidenses jamás habían emplazado un sistema equivalente."

"Los soviéticos también estaban más avanzados en las armas antisatélites. Por consiguiente, había un argumento fuerte de que los soviéticos ya habían adquirido una ventaja inaceptable en toda esta esfera.

"El cuarto elemento era lo que implicaba la Iniciativa de Defensa Estratégica para la disuasión. Al principio sentí bastante simpatía por la filosofía tras el Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Proyectiles Antibalísticos, que era que mientras más ultramoderna y efectiva fuera la defensa contra los misiles nucleares, mayor presión había para procurar avances enormemente costosos en la tecnología para las armas nucleares. Siempre creí en una versión con ligeras condiciones de la doctrina conocida como ‘destrucción recíproca segura’, MAD por sus siglas en inglés. La amenaza de lo que yo prefiero llamar ‘destrucción inaceptable’ que se produciría tras un intercambio nuclear era tal, que las armas nucleares constituían un elemento de disuasión efectivo contra la guerra no solo nuclear, sino también convencional."

"Pronto comencé a ver que la Iniciativa de Defensa Estratégica no socavaría la disuasión nuclear, sino que la fortalecería. A diferencia del presidente Reagan y de otros miembros de su Administración, jamás creí que la Iniciativa de Defensa Estratégica podría ofrecer una protección al ciento por ciento, pero permitiría que suficientes misiles de Estados Unidos sobrevivieran a un primer golpe de los soviéticos."

"El tema de la Iniciativa de Defensa Estratégica fue el que dominó mis conversaciones con el presidente Reagan y con los miembros de su Administración cuando fui a Camp David el sábado 22 de diciembre de 1984 para informar a los estadounidenses sobre mis conversaciones previas con el señor Gorbachov. Esa fue la primera vez que oí al presidente Reagan hablar sobre la Iniciativa de Defensa Estratégica. Habló de eso apasionadamente. Estaba en su punto más idealista. Destacó que la Iniciativa de Defensa Estratégica sería un sistema defensivo y que no era su intención obtener para Estados Unidos una ventaja unilateral. Es más, dijo que si la Iniciativa de Defensa Estratégica tenía éxito estaría dispuesto a internacionalizarla de modo que estuviera al servicio de todos los países, y le había dicho lo mismo al señor Gromyko. Reafirmó su objetivo a largo plazo de eliminar totalmente las armas nucleares.

"Esas observaciones me pusieron nerviosa. Me horrorizaba pensar que Estados Unidos estuvieran dispuestos a echar por la borda la ventaja tan arduamente ganada en materia de tecnología al ponerla a disposición de todo el mundo."

"Lo que escuché, ahora que llegábamos a la discusión de las probabilidades reales más que de una concepción amplia, era tranquilizador. El presidente Reagan no simulaba que ellos supieran aún a dónde pudieran conducir las investigaciones. Pero recalcó que —además de sus argumentos anteriores a favor de la Iniciativa de Defensa Estratégica— seguirle el ritmo a Estados Unidos impondría una presión económica a la Unión Soviética. Argumentó que no existía un límite práctico en cuanto hasta dónde el gobierno soviético podría arrastrar a su pueblo por el camino de la austeridad."

"Ahora yo anotaba, mientras conversaba con el asesor para la Seguridad Nacional Bud McFarlane, los cuatro puntos que me parecían más cruciales.

"Mis funcionarios luego insertarían los detalles. El Presidente y yo acordamos un texto donde se exponía la política.

"La sección principal de mi declaración expresa:

"Le hablé al Presidente acerca de mi firme convicción de que el programa de investigaciones de la Iniciativa de Defensa Estratégica debía continuar. La investigación, por supuesto, es permitida según los tratados existentes entre Estados Unidos y la Unión Soviética; y, por supuesto, sabemos que los rusos ya tienen su programa de investigaciones y, en opinión de Estados Unidos, han ido ya más allá de las investigaciones. Convinimos en cuatro puntos: 1. El objetivo de Estados Unidos, de Occidente, no era alcanzar la superioridad, sino mantener el equilibrio, tomando en cuenta los avances soviéticos; 2. El despliegue relacionado con la Iniciativa de Defensa Estratégica, en vista de las obligaciones que imponían los tratados, tendría que ser una cuestión para la negociación; 3. El objetivo general es aumentar, no socavar, disuasión; 4. La negociación entre el Este y Occidente debe apuntar hacia alcanzar la seguridad con niveles reducidos de sistemas ofensivos de ambos lados. Este será el propósito de las negociaciones reanudadas entre Estados Unidos y la Unión Soviética sobre el control de los armamentos, que yo acojo con beneplácito.

 

 

El libro Legado de Cenizas, de Tim Weiner, una investigación sobre los programas secretos de Estados Unidos.

"Posteriormente supe que George Schultz —entonces Secretario de Estado— pensaba que yo había asegurado una concesión demasiado grande por parte de los americanos en la redacción; pero eso, de hecho, nos daba —tanto a ellos como a nosotros— una línea clara y defendible, y ayudaba a tranquilizar a los miembros europeos de la OTAN. Un día de trabajo muy productivo."

Más adelante, con el subtítulo de "Visita A Washington: febrero de 1985", Margaret Thatcher expresa:

"Visité Washington nuevamente en febrero de 1985. Las negociaciones sobre armamentos entre los americanos y la Unión Soviética ya se habían reanudado, pero la Iniciativa de Defensa Estratégica seguía siendo una fuente de discusión. Yo debía hablar ante una reunión conjunta del Congreso en la mañana del miércoles 20 de febrero y llevé conmigo desde Londres como regalo una estatua de bronce de Winston Churchill, a quien también muchos años antes se le había honrado con tal invitación. Trabajé de manera especialmente ardua en este discurso. Utilizaría el teleprompter para pronunciarlo. Sabía que el Congreso había visto al propio ‘Gran Comunicador’ pronunciando discursos intachables y yo tendría un auditorio exigente. De modo que decidí practicar la lectura del texto hasta que lograra pronunciarlo con la entonación y el énfasis correctos. Hablar a partir del teleprompter, debo agregar, es una técnica totalmente distinta a hablar a partir de notas. De hecho, el presidente Reagan me prestó su propio teleprompter y yo lo había llevado de vuelta a la Embajada británica, donde estaba alojada. Harvey Thomas, quien me acompañaba, lo consiguió y, haciendo caso omiso de cualquier desfase horario, practiqué hasta las 4:00 a.m. No me acosté, comenzando el nuevo día de trabajo con mi acostumbrado café negro y mis tabletas de vitaminas; después concedí entrevistas televisivas a partir de las 6:45 a.m.; pasé por la peluquera y estuve lista a las 10:30 para partir hacia el Capitolio. Utilicé mi discurso, que abordaba extensamente los asuntos internacionales, para dar un fuerte apoyo a la Iniciativa de Defensa Estratégica. Tuve una acogida fabulosa."

"El mes siguiente (marzo de 1985) ocurrió la muerte del señor Chernenko y notablemente, sin mucha demora, la sucesión del señor Gorbachov a la dirección de la Unión Soviética. Una vez más asistí a un funeral en Moscú: el tiempo estaba, incluso, más frío que en el de Yuri Andrópov. El señor Gorbachov tenía que atender a gran cantidad de dignatarios extranjeros. Pero tuve una charla de casi una hora con él esa tarde en el Salón de Santa Catalina del Kremlin. La atmósfera era más formal que en Chequers (residencia rural oficial de los primeros ministros británicos desde 1921), y la presencia callada, sardónica, del señor Gromyko no ayudaba. Pero pude explicarles las implicaciones de la política que yo había convenido con el presidente Reagan en el mes de diciembre anterior en Camp David. Estaba claro que la Iniciativa de Defensa Estratégica era ahora la preocupación principal de los soviéticos en términos de control de armamentos. El señor Gorbachov trajo, como habíamos esperado, un nuevo estilo al gobierno soviético. Él hablaba abiertamente del horrible estado de la economía soviética, aunque todavía en esta etapa se apoyaba en los métodos asociados con la campaña del señor Andrópov por una mayor eficiencia más que en una reforma radical. Un ejemplo de ello fueron las medidas draconianas que tomó Gorbachov contra el alcoholismo. Pero, a medida que avanzó el año, no hubo señales de mejoría de las condiciones en la Unión Soviética. De hecho, como señaló nuestro nuevo y gran embajador en Moscú, Brian Cartledge, que había sido mi secretario privado sobre relaciones exteriores cuando resulté Primera Ministra por primera vez, en uno de sus primeros informes, era cuestión de ‘compota mañana y, mientras tanto, nada de vodka hoy’.

"Las relaciones de Gran Bretaña con la Unión Soviética entraron en un claro periodo de frialdad como resultado de las expulsiones que yo autoricé de funcionarios soviéticos que habían estado realizando actos de espionaje."

"En noviembre, el presidente Reagan y el señor Gorbachov celebraron su primera reunión en Ginebra. Sus resultados fueron escasos —los soviéticos insistían en vincular las armas nucleares estratégicas con la suspensión de las investigaciones relativas a la Iniciativa de Defensa Estratégica— pero pronto se desarrolló una simpatía personal entre los dos líderes. Se había expresado cierta preocupación en cuanto a que el avispado y joven homólogo soviético del presidente Reagan pudiera superarlo en habilidad. Pero no fue así, lo cual no me sorprendió en lo absoluto, pues Ronald Reagan había tenido muchísima práctica en sus primeros años como presidente del gremio de artistas de cine al llevar a cabo negociaciones del sindicato sobre bases realistas —y nadie era más realista que el señor Gorbachov.

"Durante 1986 el señor Gorbachov demostró gran sutileza en explotar la opinión pública occidental al presentar propuestas tentadoras, pero inaceptables, sobre el control de armamentos. Los soviéticos dijeron relativamente poco sobre el vínculo entre la Iniciativa de Defensa Estratégica y la reducción de las armas nucleares. Pero no se les dio razón alguna para creer que los americanos estaban dispuestos a suspender o detener las investigaciones relativas a la Iniciativa de Defensa Estratégica. A finales de ese año se acordó que el presidente Reagan y el señor Gorbachov —con sus Ministros de Relaciones Exteriores— se deberían reunir en Reykjavik, Islandia, para discutir ofertas sustantivas."

"El hecho era que nosotros no podíamos contener la investigación sobre nuevos tipos de armas. Teníamos que ser los primeros en obtenerlas. Es imposible detener a la ciencia: no se detendrá por ser ignorada."

"En retrospectiva, puede considerarse que la Cumbre de Reykjavik ese fin de semana del 11 y 12 de octubre [de 1986] tuvo una significación absolutamente diferente a la que le atribuyó la mayoría de los comentaristas en ese entonces. Se les había preparado una trampa a los americanos. Concesiones soviéticas cada vez mayores se hicieron durante la Cumbre: convinieron por primera vez en que los elementos de disuasión británicos y franceses se excluyeran de las negociaciones sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio; y que las reducciones en las armas nucleares estratégicas debían dejar a cada bando con cantidades iguales —y no sólo una reducción porcentual, que habría dejado a los soviéticos con clara ventaja. También hicieron concesiones significativas en cuanto a las cifras relativas a las fuerzas nucleares de alcance intermedio. Cuando la Cumbre se acercaba a su fin, el presidente Reagan propuso un acuerdo mediante el cual todo el arsenal de armas nucleares estratégicas —bombarderos, misiles Crucero y balísticos de largo alcance— se reduciría a la mitad en un plazo de cinco años y las más poderosas de estas armas, los misiles balísticos estratégicos, se eliminarían en un plazo de diez años. El señor Gorbachov era aún más ambicioso: quería que se eliminaran todas las armas nucleares estratégicas al concluir el periodo de diez años.

"Pero entonces repentinamente, al mismísimo final, se accionó la trampa. El presidente Reagan había concedido que durante el periodo de diez años ambos bandos acordarían no retirarse del Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Proyectiles Antibalísticos, aunque se permitiría el desarrollo y los ensayos compatibles con el Tratado."

Pero Reagan sufrió una extraña amnesia en torno al detonante de la brutal competencia militar que se le impuso a la URSS, con un extraordinario costo económico. Su publicitado diario no menciona absolutamente nada del Dossier Farewell. En sus apuntes de cada día, publicados este año, Ronald Reagan, hablando de su estancia en Montebello, Canadá, expresa:

"Domingo 19 de julio (1981)

"El hotel es una maravillosa obra de ingeniería, hecha totalmente de troncos. La mayor cabaña de troncos del mundo.

"Tuve un mano a mano con el Canciller Schmidt (Jefe del gobierno alemán). Estaba realmente deprimido y de un humor pesimista acerca del mundo.

"Luego me reuní con el presidente Mitterrand, le expliqué nuestro programa económico y que no teníamos nada que ver con las altas tasas de interés.

"Esa noche cenamos solamente nosotros 8. Los 7 jefes de Estado y el Presidente de la Comunidad Europea. Se convirtió realmente en una conversación informal sobre cuestiones económicas, debido básicamente a una sugerencia de la Primera Ministra Thatcher."

El resultado final de la gran conspiración y la alocada y costosa carrera armamentista, cuando la Unión Soviética estaba herida de muerte en el orden económico, lo cuenta en la introducción al libro de Thomas C. Reed, George H. W. Bush, el primer Presidente de la dinastía Bush, quien participó de forma real en la Segunda Guerra Mundial, al escribir textualmente:

"La guerra fría fue una lucha a favor de la mismísima alma de la humanidad. Fue una lucha a favor de un modo de vida definido por la libertad de una parte y por la represión de la otra. Creo que ya hemos olvidado cuán larga y dura fue esa lucha, y cuán cerca del desastre nuclear estuvimos a veces. El hecho de que este no ocurriera da fe de los honorables hombres y mujeres de ambos lados que mantuvieron su serenidad e hicieron lo correcto —según su criterio— en momentos de crisis.

"Este conflicto entre las superpotencias que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial comenzó cuando yo regresaba a casa de la guerra. En 1948, el año de mi graduación de la Universidad de Yale, los soviéticos trataron de cortar el acceso de Occidente a Berlín. Ese bloqueo condujo a la creación de la OTAN, fue seguido de la primera prueba soviética de la bomba atómica, y se volvió sangriento con la invasión a Corea del Sur. Detrás de esto vinieron cuatro décadas de enfrentamientos nucleares, guerras donde cada superpotencia apoyaba al bando contrario y privaciones económicas.

"Yo tuve el privilegio de ser el Presidente de Estados Unidos cuando todo esto llegó a su fin. En el otoño de 1989 los estados satélites comenzaron a liberarse y revoluciones mayormente pacíficas se extendieron por Polonia, Hungría, Checoslovaquia y Rumania. Cuando cayó el muro de Berlín, sabíamos que se acercaba el fin.

"Tendrían que transcurrir aún dos años para que se acabara el imperio de Lenin y Stalin. Yo recibí la buena nueva por medio de dos llamadas telefónicas. La primera me llegó el 8 de diciembre de 1991, cuando Boris Yeltsin me llamó desde un pabellón de caza cerca de Brest en Bielorrusia. Habiendo sido recientemente elegido Presidente de la República rusa, Yeltsin se había estado reuniendo con Leonid Kravchuk, presidente de Ucrania y Stanislav Shushchevik, presidente de Bielorrusia. ‘Hoy ocurrió un acontecimiento muy importante en nuestro país,’ dijo Yeltsin. ‘Quise informárselo yo mismo antes de que se enterara por la prensa.’ Entonces me dio la noticia: los Presidentes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania habían decidido disolver la Unión Soviética.

"Dos semanas más tarde, una segunda llamada confirmó que la antigua Unión Soviética desaparecería. Mijail Gorbachov me contactó en Camp David en la mañana de Navidad de 1991. Nos deseó una feliz Navidad a Bárbara y a mí y luego pasó a resumir lo que había sucedido en su país: la Unión Soviética había dejado de existir. Él acababa de comparecer en la televisión nacional para confirmar el hecho y había transferido el control de las armas nucleares soviéticas al Presidente de Rusia. ‘Pueden disfrutar de una tranquila noche de Navidad’, nos dijo. Y así terminó todo."

Consta, por un artículo publicado en The New York Times que la operación utilizó casi todas las armas al alcance de la CIA —guerra sicológica, sabotaje, guerra económica, engaño estratégico, contrainteligencia, guerra cibernética—, todo ello en colaboración con el Consejo de Seguridad Nacional, el Pentágono y el FBI. Destruyó al pujante equipo de espionaje soviético, dañó la economía y desestabilizó el Estado de ese país. Fue un éxito rotundo. De haberse hecho a la inversa (los soviéticos a los norteamericanos), pudiera haberse visto como un acto de terrorismo.

Del tema se habla también en otro libro titulado Legado de Cenizas, que acaba de ser publicado. En la solapa del libro se expresa que "Tim Weiner es un reportero de The New York Times, quien ha escrito sobre los servicios de Inteligencia estadounidenses durante veinte años, y obtuvo un Premio Pulitzer por su trabajo sobre los programas secretos de Seguridad Nacional. Ha viajado a Afganistán y otros países para investigar de primera mano las operaciones encubiertas de la CIA. Este es su tercer libro.

"Legado de Cenizas se basa en más de 50 000 documentos, provenientes fundamentalmente de los propios archivos de la CIA, y cientos de entrevistas a veteranos de dicha agencia, incluidos diez directores. Nos muestra un panorama de la CIA desde su creación después de la Segunda Guerra Mundial, pasando por sus batallas durante la guerra fría y la guerra contra el terrorismo iniciada el 11 de Septiembre del 2001."

El artículo de Jeremy Allison, publicado en Rebelión en junio del 2006, y los de Rosa Miriam Elizalde, publicados el 3 y el 10 de septiembre del año en curso, 2007, denuncian estos hechos destacando la idea de uno de los fundadores del software libre, quien señaló que: "a medida que se complejizan las tecnologías será más difícil detectar acciones de ese tipo".

Rosa Miriam publicó dos sencillos artículos de opinión de apenas cinco páginas cada uno. Si lo desea, puede escribir un libro de muchas páginas. La recuerdo bien desde el día en que, como periodista muy joven, me preguntó ansiosa, nada menos que en una conferencia de prensa hace más de 15 años, si yo pensaba que podríamos resistir el periodo especial que nos caía encima con la desaparición del campo socialista.

La URSS se derrumbó estrepitosamente. Desde entonces hemos graduado a cientos de miles de jóvenes en el nivel superior de enseñanza. ¡Qué otra arma ideológica nos puede quedar que un nivel superior de conciencia! La tuvimos cuando éramos un pueblo en su mayoría analfabeto o semianalfabeto. Si lo que se desea es conocer verdaderas fieras, dejen que en el ser humano prevalezcan los instintos. Sobre eso se puede hablar mucho.

En la actualidad, el mundo está amenazado por una desoladora crisis económica. El gobierno de Estados Unidos emplea recursos económicos inimaginables para defender un derecho que viola la soberanía de todos los demás países: continuar comprando con billetes de papel las materias primas, la energía, las industrias de tecnologías avanzadas, las tierras más productivas y los inmuebles más modernos de nuestro planeta.

 

Fidel Castro Ruz

Septiembre 18 del 2007

6:37 p.m.